A Monica Geller le enloquece esto.

“Limpia tu recámara” te dijo tu mamá más de 27 veces desde que entraste a la adolescencia y ganaste tu propio espacio de privacidad. Tal vez pasaron días o semanas sin limpiarlo porque más de una vez preferiste la tele que pasar el sacudidor por las repisas y sacar la basura.

Sí, así somos los hijos.

Pero siendo sinceros, después de tomar la escoba a punta de chancletazos, quedaste satisfecho con el resultado. Porque a final de cuentas es mucho mejor un espacio reluciente que uno de vergüenza. Lo mismo pasa con tu alma, ¿no?

1. Un caso extremo


2. Bicarbonato, limón y magia

Imgur

3. Un muelle a medio limpiar. Bonus: Filomeno

Imgur

4. Esto da un pequeño placer

Imgur

5. No lo veas por mucho tiempo que podrías quedar embarazada

Imgur

6. Una nueva vida

Imgur

7. ¡Increíble!

Imgur

8. La satisfacción de limpiar tus esponjas de maquillaje

Imgur

9. Parece un trebejo totalmente nuevo

Imgur

10. Digno de una escena de “Esposas desesperadas”

Imgur

11. Un techo que está a punto de ser aún más elegante

Imgur

12. Camino al cielo

Imgur

13. Gloria al ser humano que se encargó de gestionar así los cables

Imgur

14. No tengo palabras

Imgur

15. Tómate un momento para preciar el resultado de la plata pulida. ¡Celestial!

Imgur

16. Un nuevo comienzo

Imgur

¿Tienes algún otro ejemplo de antes/después?

Te puede interesar