Por Andrea Araya Moya
20 julio, 2016

Nadie te cree cuando dices que sí comes… y mucho.

No tienes que hacer dieta ni ejercicio, ni esforzarte demasiado, porque eres naturalmente delgada. De hecho, es tanto que hasta tienes que buscar con más esfuerzo la ropa que quieres, aunque a veces tiene sus beneficios. Todos te han dicho que quieren ser como tú, porque aunque digas que comes y comes, jamás subes de peso. Aunque a ti te gustaría subir un poco.

1. Siempre hay alguien que te pregunta para qué te ejercitas o haces dieta


2. Siempre te cuesta encontrar los jeans o shorts ideales para ti


3. De hecho siempre debes usar un cinturón, pero también te cuesta encontrar uno que te quede bien


4. Y ahí es cuando te rindes y buscas en la sección infantil


5. No puedes usar pulseras o relojes, a menos que los ajustes bien a tu brazo

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6. Y para qué decir los anillos

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7. O las botas

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8. Siempre hay alguien que quiere cargarte en sus brazos


9. O a veces bromean contigo diciéndote que te puedes volar o quebrar si hay mucho viento


10. Nadie te cree cuando dices que sí comes… y mucho


11. Y que, incluso, adoras la comida, y el chocolate


12. De hecho tienen por seguro que sufres algún trastorno alimenticio


13. Siempre te dicen que las mujeres reales tienen curvas, ¡y lo odias!


14. No puedes donar sangre porque no tienes el peso mínimo


15. Puedes seguir poniéndote todas las capas de ropa que quieras y aún así seguir viéndote delgada


16. A veces tienes problemas para encontrar ropa interior linda que te quede bien


17. Tiendes a sentir más frío que los demás


18. Aunque todos te han dicho alguna vez que les encantaría ser como tú

¿Qué?

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