Por Andrea Araya Moya
1 febrero, 2016

Sueles llamar a tu madre hasta para preguntarle qué debes comprar en el supermercado.

Te independizaste. Decidiste marcharte de casa para comenzar a vivir solo y ahora te enfrentas con una realidad completamente distinta. Ya no está tu madre para que lave tu ropa o platos sucios. No hay quien te cocine o espere con un plato rico de comida cuando llegues a casa, ahora tienes que valértelas por ti mismo y empiezas a vivir cosas que probablemente ni siquiera creías que pasarían, como por ejemplo no saber qué hacer cuando ves una araña o cuando debes ir al supermercado.

1. No hay nadie quien lave tus platos como en tu casa

2. Y tu nevera nunca está llena como la de tus padres

3. Ya ni siquiera te preocupas de peinarte

4. Cuando esta visita aparece no sabes qué hacer, pues tus padres no están ahí para defenderte

5. Ni tampoco te afeitas

6. Tu árbol de Navidad definitivamente no es tan ordenado como el de tu casa

7. Como cuando tu mamá te cuenta que preparó una gran cena

8. Tienes que lavar, planchar y guardar toda tu ropa

9. Este es tu menú la mayor parte del tiempo

10. Cuando tienes que elegir entre gustos y prioridades…

11. Ya ni siquiera están tus padres para regañarte

12. Tu ropa sucia puede estar días así

13. Tus platos suelen ser desechables

14. Y a veces ni siquiera puedes lidiar con el lavado de tu ropa

Gustuhin ki man na wag maglaba! Yan kita nman kailangan na talaga….. #buhaytaiwan #livingaloneproblems #livingalone

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15. En tu casa, con tus padres, no pasaba esto

16. Aunque a veces te sale lo creativo y cocinas un buen plato… para ti solo

Talento total na cozinha! #food #lunch #livingwithoutmom

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17. Esto es demasiado típico cuando dejaste de vivir con tus padres

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18. Y ahora, ¿quién te trae el confort?

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