Por María Fernanda Morales
26 septiembre, 2018

Por favor… ¡dejen mis metros cuadrados libres y en paz!

No tengo nada en contra del cariño y el amor, y que bien por las personas a las que les encanta demostrarlo. Que sean felices ¡pero lejos mío, por favor! A mí déjenme mi metro cuadrado (o metros) libre. Somos miles los que no disfrutamos tanto (o nada) del contacto físico, y generalmente a los demás les cuesta entendernos. «¿Por qué son tan fríos?», «¿Acaso no quieren a nadie?».

Bueno, si quieren entender qué es lo que pensamos las personas que no disfrutamos que nos toquen, aquí está la explicación de lo que a absolutamente cada uno de nosotros nos pasa: 

1. No saber qué hacer cuando alguien se acerca a abrazarte… o algunas veces, hasta entrar en pánico


2. Soportar sólo por un par de segundos a los desconocidos que son muy… «cariñosos»


3. Si tu novio o novia te da la mano… siente que le da la mano a un zombie


4. ¿Masajes? ¡¡¡NO!!!


5. Cada vez que subes al transporte público en hora punta: ¡quieres gritar o llorar!


6. No te importa ser un poco mal educado… pero no eres feliz si algún desconocido se sienta a tu lado


7. Es irónico, pero sólo puedes tener novios que sean muuuuy afectivos… ¡si no nadie tomaría ninguna iniciativa a la hora de la acción!

Si te sentiste identificado muéstraselo a tus amigos para que aprendan. No más abrazos incómodos ¡por favor!

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