Por Fernanda Peña
12 Abril, 2017

Antes de que le enseñes a alguien más a hacerlo, revisa esto…

Al parecer hay una creciente tendencia entre los ciudadanos de a pie en los Estados Unidos: caminar con los cordones desatados. Esto llamó la atención de los científicos de la Universidad de California, en Berkeley, que decidieron encontrar la razón por la que unos zapatos –aparentemente bien atados– parecían desatarse al caminar unos pocos pasos. Algo que ellos mismos denominaron “un completo fracaso del nudo”.

¡Buenos días! Gracias por compartir conmigo una manera más serena de ver la vida. Aunque sigo siendo la misma loca. ☺

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Pero tal vez la culpa no esté en el nudo, sino en los materiales de los cordones, o a lo mejor es sólo que hemos estado haciendo las cosas mal…

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Pues decididos a comprobarlo, diseñaron una serie de experimentos para recrear los escenarios donde el impacto del zapato a menudo genera fallos en el nudo del cordón.

Lo que hicieron fue observar los zapatos de un corredor en una trotadora. Después le instalaron una especie de péndulo que, al golpearlo, simulara el impacto de los pies contra el piso. Y encontraron que el balanceo de las piernas fue la causa principal de que el nudo se aflojara: para su sorpresa, no pasó mucho tiempo hasta que los zapatos terminaron con los los cordones completamente desatados.

“Lo que nos sorprendió fue lo rápido que ocurrió. Tomó dos pasos para que el cordón de los zapatos se desatara -sin aparente mal funcionamiento del calzado-“.

-dijo Oliver O’Reilly, co-autor del estudio.-

Así que pusieron a prueba el rendimiento de los nudos de zapato convencionales.

No todos nos atamos los cordones de la misma manera. Algunos utilizan el método de las “orejitas de conejo” (o nudo abuelita), y otros usamos el “método cuadrado”, que consiste en doblar el cordón izquierdo sobre la derecha, y terminar con un moño.

Los investigadores estudiaron una “versión mejorada” del “método cuadrado”: repitieron los pasos dos veces, antes de hacer el moño. Así:

“Cruce el cordón izquierdo sobre la derecha y tire de él a través del lazo resultante. Forme ambos extremos de cordón derecho e izquierdo en bucles, y envuelva la parte inferior del lazo derecho alrededor de la parte inferior de la izquierda”.

-describió el portal UsaToday.com.-

Esto fue lo que encontraron:

  1. El método de las “orejitas de conejo” fue el de más baja calificación. Su fallo era casi certero, cuando el experimento alcanzaba su máxima capacidad.
  2. Mientras tanto, el nudo complejo (atado dos veces) falló un 50% menos, y resistió 15 minutos sin desatarse.

Sin embargo, el estudio aún continúa. De hecho, estamos lejos de aprender una nueva forma para atar los zapatos, pero para usos prácticos, podemos empezar por aplicar el ‘método cuadrado’ doble.

“Es un poco vergonzoso. Incluso con todo el trabajo que he hecho con esto… todavía, la mayoría de las veces, ato con el nudo débil”.

-dice Christopher Daily-Diamond de Berkeley, co-autor del estudio, quien realizó cientos de pruebas con el péndulo.-

Y tú, ¿cómo te atas los zapatos?

 

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