Por Luis Lizama
7 septiembre, 2020

Produce desde sacos para las frutas, hasta fregoneras y estropajos para limpieza.

El mundo está cambiando. Tenemos la obligación de volcarnos hacia una economía verde, disminuyendo la contaminación y siendo más amigables con el medio ambiente. Muchas personas en el mundo ya lo están haciendo y, una de ellas, es Nara Guichón, una artista visual, ambientalista y diseñadora.

Es oriunda de Santa Marta (Brasil), pero actualmente vive en Florianópolis. Hace ya unas cuatro décadas que promueve la moda “ética”, de manera sostenible y sin contaminar. La industria textil es una de las más contaminantes a nivel mundial, pero por activistas como Nara, las cosas están cambiando. 

Tiene un estudio “verde”, donde recicla redes de pesca y las transforma en productos ecológicos para el hogar.

Positiv.a

En el mar, más de 10% de los desechos contaminantes proviene de la pesca. Eso no es menor.  Ya en 1998 Nara percibió todo esto, adelantándose por completo a su época.

Estas redes, que simplemente eran arrojadas al mar, generaban una contaminación importante, pero además duraban cientos de años. Están hechas de poliamida, un material que representa una amenaza terrible para la flora y fauna marina.

Positiv.a

Nara tomó todos estos antecedentes y se puso a pensar, resultando una iniciativa pionera, bondadosa y simplemente excelente.

Con los años fue perfeccionando sus productos hasta obtener estropajos o fregoneras, además de mallas sacos para colgar la fruta. Así sustituye los productos de plásticos y transforma este negocio en una economía “verde”.

Positiv.a

Sus productos tienen una grandísima durabilidad, derrotando por goleada a los productos tradicionales.

Por si fuera poco, no suelta microplásticos con el paso del tiempo.

Positiv.a

Desde 2014 está asociada con Marcella Zambardino, co-CEO de la empresa Positiv.a, especialista en productos verdes.

“En una sociedad cada vez menos ligada a los valores naturales, la artesanía elaborada con materiales que de otro modo serían desechados se muestra como una forma de volver a sus orígenes.

“El contacto con elementos minerales y vegetales, así como la nueva mirada de los objetos desechados o no deseados, pueden revolucionar nuestra economía y la forma en que interactuamos como sociedad”.

Explica Nara a medios locales.

Así han reciclado toneladas completas y aumentado su producción.

Positiv.a

Tienen intenciones de seguir creciendo y ayudando al medio ambiente, lo que las motiva más que nada.

Al año están reciclando cerca de dos toneladas de reciclaje, pero muy pronto será más. Iniciativas como esta son absolutamente necesarias y dignas de aplaudir. El mundo y el planeta les agradece.

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