Por Luis Lizama
20 febrero, 2020

“Afortunadamente, hasta donde sé, mis testículos no tienen nada de malo, solo una cicatriz. Un día, descubriremos si funcionan o no …”, dijo el joven de 21 años.

Los accidentes están a la orden del día. En un descuido ¡Paf! te tropiezas y caes. Quienes practican deportes o suelen andar en aventuras, están más propensos a sufrirlos. Lesiones en las piernas, brazos y pies son bastante comunes, pero en los testículos… Mejor pregúntenle a Zach.

Es un atleta universitario que, mientras practicaba su salto, terminó clavándose la garrocha en la entrepierna. Rompió los calzoncillos y necesitó 18 puntos en los testículos. Sus nueces corrieron mucho peligro. 

TikTok / @zach_mcwhorter

Su nombre es Zach McWhorter y es un atleta de 21 años de la Universidad Brigham Young.

No sabemos si es afortunado. Claro, para darse justo ahí hay que tener mala suerte, pero estuvo a algunos centímetros de terminar en tragedia.

A través de la red social Tik Tok, compartió el video de su accidente. Te lo dejamos a continuación:

“Podía ver directamente en mi escroto”.

Dijo el joven atleta de BuzzFeed, quien además publicó una fotografía de sus pantalones o calzoncillos de entrenamiento: absolutamente rotos. 

De hecho se puede ver un poco de sangre en ellos.

TikTok / @zach_mcwhorter

Para fortuna del chico, su padre es también su entrenador y urólogo de profesión. Creo que definitivamente tuvo suerte.

“Inmediatamente después del incidente, nos subimos a su automóvil y condujimos al hospital y él me cosió. ¡Se requirieron 18 puntos!”.

Dijo Zach McWhorter a BuzzFeed.

Tras el “divertido” incidente, Zach dijo haber aprendido la lección, sobre todo en cuanto a accidentes. Además, al tratar de ser mejores y en el alto nivel de competitividad al que son sometidos, muchas veces arriesgan su integridad física para conseguir mejores resultados.

TikTok / @zach_mcwhorter

Por muy buenos que quieran ser, preocúpense de su cuerpo.

Zach tuvo la suerte de no terminar lamentando para siempre la situación, pero probablemente, como se dice popularmente, no la cuente dos veces. La fortuna sí estuvo de su lado.

Puede interesarte