Por Alejandro Basulto
9 enero, 2020

La pareja compartió el video donde los expulsan y también colocaron una denuncia en el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo.

Amor es amor, eso es lo que se ha repetido constantemente para que la gente entienda que hay que respetar y ser inclusivo con quienes viven vidas diferentes a las de uno. Porque por muy distinta que sea la identidad sexual, el color de piel o la clase social a la que pertenezca uno, todos somos iguales en dignidad y derechos.

@davewikkinson

Lo que todavía no ha quedado lo suficientemente claro en todos, habiendo aún casos de discriminación y hasta de violencia física contra quienes viven su vida de manera diferente.

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Como ocurrió en Argentina, en el balneario Ocean Club, ubicado en Playa Grande. País que por cierto, es pionero en el continente cuando se trata de garantizarle derechos a personas gays, lesbianas, transgéneros, bisexuales y de genero no binario. Sin embargo, este lugar fue testigo de cómo a una pareja se le echaba de las instalaciones solo por darse un beso y después tomarse la mano. Nada más que eso, nada más íntimo, solo un simple beso.

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Esto ocurrió cuando Gustavo Posati y Mariano Domínguez, dos hombres que se aman y adoran entre sí, visitaron a un amigo Mar del Plata, quien los invitó a pasar el fin de semana en el balneario donde su papá era socio. Todo transcurrió bien, el lugar era bonito y divertido, nada de lo que quejarse.

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Hasta que Gustavo y Mariano tomaron la inocente y amorosa decisión de besarse. Y ahí se acabó su relación con el balneario. Debido a que al siguiente día les impidieron el acceso por solo darse un beso. La argumentación del gerente es que “esa conducta era impropia para las familias”.

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“A mí no me tienes que decir nada, esto es un club de familia”, dijo la persona a cargo del Ocean Club, según consigna la agencia Télam. Lo que no tenía sentido, porque las parejas homosexuales también son familia y también pueden tener y crear familias. Pero eso no importó, y además de echarlos, le dijeron al dueño de la suscripción que solo ingresaran él y sus hijos, sin invitados. 

Sin haber realizado actos impropios, sino que solo por haberse dado un inocente beso y sujetarse de la mano, fueron injustamente expulsados de un lugar donde lo estaban pasando divertidamente. Una discriminación que ellos compartieron en un video que subieron a Instagram y ante la cual también dejarán una denuncia en el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo.

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