Por Natalia Avayu
15 noviembre, 2018

En realidad, ¿por qué no hacerlo?

Tomar la decisión de emprender una aventura sin compañía puede ser difícil, de echo, será lo más difícil de todo el proceso, pero una vez tomada, te aseguro que será la mejor idea que tuviste en tu vida.

Son muy pocos los viajeros solitarios arrepentidos y si necesitas consejos, ve con ellos, ya que probablemente pasaron por todos los mismo dilemas que tú y después que te cuenten su experiencia, quedarás convencido de aventurarte contigo mismo.

Debes dejar atrás todos tus miedos e inseguridades, todos tienen de esos, pero el que no se arriesga no cruza el río. Deja de pensar en cosas como “¿qué pasa si me enfermo?” O “¿qué haré cuando me sienta solo?”, todo puede pasar, pero cuando llegue el momento verás como lo resuelves, una actitud positiva es fundamental, no te predispongas a lo malo que puede pasar, mejor pensar que todo saldrá de maravilla.

Para todo hay una primera vez, no debes temerle a lo desconocido, no lo pienses tanto y actúa de una vez. Estarás nervioso, seguro, pero ya no habrá vuelta atrás ni oportunidad de arrepentirse así que disfruta esos nervios, es una sensación que se siente pocas veces en la vida.

Cuando viajas solo, puedes hacer lo que te dé la gana, no hay que rendirle cuentas a nadie, puedes hacer lo que quieras, cuando quieras, además muchas cosas se te harán más fáciles, como encontrar alojamiento o espacio en algún restaurante.

Es un desarrollo personal que no haz experimentado antes, te conoces mejor a ti mismo, ya que tienes mucho tiempo para pensar y reflexionar. Aprendes a ser más tolerante, observando a las personas que se cruzan en tu camino te das cuenta que cada quien tiene derecho a hacer y pensar lo que quiera.

Claro está que hay cosas menos buenas que otras, como las interminables esperas en el aeropuerto que tendrás que pasar sin nadie que te distraiga, pero las cosas malas son siempre un aprendizaje, así que en realidad, que hayan problemas, es algo bueno y además, siempre se transforman en una anécdota que contar.

Después de completar un viaje en solitario caminarás más seguro por la vida, verás las cosas con una mirada diferente, perderás muchos de tus miedos y sí o sí querrás que se repita.

Como dijo alguien alguna vez, “viajar es el único gasto que te hace más rico”, en especial si lo haces solo.

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