Por Andrés Cortés
1 agosto, 2017

De acuerdo a una sexóloga, tener sexo con alguien de tu mismo género, no te hace homosexual.

A día de hoy, la diversidad sexual es un tema que ha cobrado mucha fuerza gracias a diversas organizaciones pro derechos LGBT en todo el mundo. Esto, debido a la discriminación a la que aún se enfrentan miles de jóvenes homosexuales. Sin embargo, esto también ha servido el tema se ponga sobre la mesa y muchos jóvenes exploren su propia sexualidad.

Entre los jóvenes existe un secreto juego que llama bastante la atención. Se conoce como «el juego de la galleta«, la cual es una práctica sexual entre jóvenes que se consideran heterosexuales.

Los chicos se reúnen en un círculo y se masturban en grupo para eyacular encima de una galleta. El último en eyacular debe comerse el dulce.

Si bien esta práctica sexual podría considerarse un mito, como los muchos que abundan en internet, sería más real de lo que imaginamos. Y este juego solo sería uno más de las muchas prácticas que se encuentran bajo la tendencia de prácticas que realizan jóvenes heterosexuales, la cual se denomina «Brojob«.

De acuerdo a un estudio realizado el año 2006 en la Universidad de Nueva York, el 3,5% de los hombres heterosexual ha mantenido relaciones homosexuales. De acuerdo a Yorokobu, muchas de estas prácticas se realizan durante la juventud, entre amigos que buscan practicar o competir entre ellos.

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Brojob proviene de la palabra brother (hermano) y de blow job (felación). De acuerdo a estas prácticas, está permitido masturbar a otros, el sexo oral e incluso la estimulación anal. No obstante, los besos están prohibidos, ya que esto involucraría una «relación emocional«, siendo que lo único que se busca es la experimentación.

Según el sitio, esta práctica no se trataría de sucesos aislados y sería tan común que Jane Ward publicó el año 2015 un libro titulado «Not Gay», con el subtítulo de «sexo entre hombres blancos heterosexuales«.

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Hay que destacar que estas prácticas no se trata de una forma de darse placer, sino que sería una forma de «competir» entre grupos de amigos, en donde se declara ganador el chico que eyacula primero. Lo contradictorio es que estas prácticas la realizan jóvenes «heterosexuales«.

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Lo difícil de entender es precisamente ese punto. ¿Por qué estás prácticas homosexuales no hacen que sus practicantes sean homosexuales? Esto continúa siendo algo difícil de entender, pero la sexóloga Nayara Malnero intenta darle una explicación asegurando que «tenemos que diferenciar entre prácticas sexuales, orientaciones sexuales y sentimientos«.

De sus palabras podemos desprender que, tener sexo con alguien de tu mismo género solo por probar o experimentar, no significa que a partir de ese momento cambie tu orientación, sino que dependerá hacia dónde se inclinen los sentimientos.

«Ser homosexual significa que te enamores de alguien de tu mismo sexo. Que nos hayan enseñado que amor y prácticas sexuales van ligados irremediablemente no quiere decir que sea así, especialmente para la mayoría de los hombres.

Te enamores de quien te enamores, no hay motivo real para dejar de probar y experimentar lo que desees. El Brojob no es más que llevar a cabo determinadas prácticas sexuales entre iguales, ¿por qué tendría que producirse por algo? Lo extraño sería lo contrario, autocensurarse«.

-Nayara Malnero

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La idea de este artículo no es criticar estas llamativas prácticas sexuales, sino más bien darlas a conocer e intentar comprender que hoy los términos de orientación sexual, práctica sexual y sentimientos, están totalmente diferenciados. No obstante, no deja ser llamativo que estas prácticas se realicen principalmente en el sector masculino, mientras que del femenino poco se sabe. O quizá lo ocultan muy bien.

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