Por Luis Lizama
2 septiembre, 2020

Se topó frente a frente con cientos de dólares, euros y cheques, cuando desarmaba una caja. A pesar de su precariedad económica, tiene valores y devolvió todo.

La humildad y honestidad son valores intransables. Son transversales a cualquier clase social, es decir, no importa cuánta plata tengas, dónde vivas o cuál sea tu trabajo. El caso de José Sala, un cordobés con mucha suerte, es el mejor ejemplo.

Trabaja como cartonero en la ciudad de Córdoba (Argentina) y se encontró nada menos que un millón de pesos argentinos mientras desarmaba una caja. Fiel a sus valores, los devolvió íntegros al dueño. Habían cientos de dólares, euros y cheques, pero no se dejó seducir y decidió devolver todo.

Clarin

José Sala llegó hace algunos años a la localidad cordobesa de Trenque Lauquen, en busca de trabajo y oportunidades. Lamentablemente la suerte no lo acompañó y debió juntar cartones para reciclar y vender. 

En uno de sus días laborales, sin muchas novedades, desarmó una caja que lo dejó pasmado.

No podía creerlo, estaba frente a cientos de billetes y cheques. Estaban en un sobre medio escondido en la caja, en una de sus alas. 

Clarin

Inmediatamente reportó el hecho a su jefe, un dirigente de la zona.

En el sobre estaba escrito el nombre y lugar de trabajo de la persona. Según reporta el medio clarín, se trataba de un reconocido trabajador de una concesionaria de autos. Sin dudarlo, José partió hasta el lugar.

NT

Para el afortunado dueño del sobre fue un momento sorprendente, no podía creerlo. José estaba un poco avergonzado, confesó, por tener algo que no le pertenecía. 

“En una encomienda grande venían contratos de ahorro, papeles de autos usados y documentación propia del negocio. Y abajo de todo venía un sobre chiquito a mi nombre con 300 euros, 1.000 dólares y cheques registrados en nuestro sistema por 950.000 pesos.

Ese sobre se traspapeló en la caja y quienes recibieron la encomienda no lo vieron y así como estaba se tiró a la basura. Estaba esperando ese envío y me parecía raro que no llegara”.

Comentó Nicolás Grunale al medio La Opinión.

Imagen referencial – Pixabay

Agradecieron hasta más no poder a José, un muchacho humilde y con una “actitud que nos tocó el alma”, comentó Nicolás. 

“Es un tipazo, es un crack, un maestro. Tiene una historia de vida increíble, con muchos sufrimientos, pero tiene grandes valores humanos y de honradez que no se encuentran todos los días”.

Comentó Nicolás a medios locales.

Para compensarlo, le dieron algo del dinero y también lo vistieron con ropa de la marca de la concesionaria. De la misma forma, más adelante le obsequiarán zapatillas e incluso una moto, para reemplazar su bicicleta.

Puede interesarte