Por María Fernanda Morales
8 septiembre, 2017

«Su hijo ya tiene pechos y seguirá teniéndolos», dijeron los doctores.

Patrick Mitchell tiene 14 años y en el 2015 le diagnosticaron trastorno de identidad de género. Y desde ese mismo momento, con 12 años, le comenzaron a administrar estrógeno, para así realizar su transición para ser una mujer. Él estaba seguro de que esa era su verdadera identidad, pues lo sabía desde muy corta edad. Y lo mismo su madre, quien lo había visto usar ropa de chica desde muy pequeño, y había conversado con él el tema durante muchos pero muchos años.

Nine

Con ese apoyo comenzó el proceso. Crecieron sus pechos y sus profesores ya se encargaban de que todos en la escuela lo trataran como a una niña… pero en ese momento pasó lo que absolutamente nadie esperaba, ni siquiera él mismo.

Nine

Patrick comenzó a dudar de querer cambiar, ya que volvió a sentirse cómodo siendo un hombre.

“Comencé a darme cuenta de que estaba realmente cómodo en mi propio cuerpo. Cada día me sentía mejor”.

-Patrick Mitchell-

Nine

A pesar de todas las dudas que pueden generar este difícil proceso, Patrick tiene la fortuna de tener una madre que lo apoya pase lo que pase. Y esta vez, por supuesto, lo volvió a hacer, y lo ha acompañado mientras ha dejado de tomar su medicina.

Sin embargo, no están seguros de que los cambios que ya ha mostrado sean reversibles. Pero estarán juntos en lo que depare este complicado proceso.

“Ese momento entre padre e hijo, cuando sabes que él necesitó cada gota de su coraje para hablar fuerte… no sabía que vendría en los siguiente días, pero sí sabía que sus pensamientos se atrapan en su cuerpo”.

-Madre de Patrick-

Nine

Nosotros esperamos que sea cual sea la decisión del chico, siga llevando el difícil proceso de la mejor forma posible.

Puede interesarte