Es necesario que todos estemos en alerta. 5 historias de personas que vivieron el infierno de ser drogados en diferentes lugares del continente.

Se maquilló frente al espejo y ocupó ese vestido que tanto le gustaba, con unas botas y calzas para no pasar frío. En unas horas se juntaría con un grupo de amigas para ir al cumpleaños de un chico que conocía. No confía en la vida nocturna y en lo que te puedes encontrar en los suburbios de la noche, por lo que llegó a la fiesta con su propia botella de alcohol y hasta su vaso como medida de prevención. Lo que ella no sabía, es que en un abrir y cerrar de ojos, todos sus esfuerzos por mantenerse a salvo serían en vano: terminaría la noche con varios hematomas en el cuerpo y no recordaría nada por una sustancia que le hizo “borrar su cassette”.

Hace algunas semanas, el video de 2 chicas disfrutando de una fiesta electrónica invitó a los usuarios de las redes sociales a estar alerta. En las imágenes, dos amigas disfrutan de la música mientras la cámara de su teléfono capta el momento exacto en que un hombre le pone una pastilla dentro del vaso.

Están drogando a hombres y mujeres en todo el continente. Algunas en grandes fiestas, en reuniones en casa, eventos o incluso en la calle. Las autoridades de diferentes países del mundo están en alerta con los tipos de sustancias de sumisión química que están siendo usadas para que las víctimas pierdan la memoria para cometer robos, homicidios y agresiones sexuales.

¿Qué son estas drogas?

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Se está ocupando benzodiazepinas (valium, orfidal, tranxilium, diezepan), que generalmente son drogas de efectos sedantes e hipnóticos; estas son recetadas frecuentemente a pacientes con estrés, crisis nerviosas, somnolencia y ansiedad. La Escopolamina (conocida comúnmente como burundanga).  Si el consumo de la sustancia es bajo, hacen efectos en el cuerpo en una hora y desaparece rápido de la sangre; por eso la policía la llama sumisión química. 

Aunque en Latinoamérica se le suma el ácido Gamma-hidroxibutirato, conocido en la región por GHB, es usado en tratamientos para la dependencia del alcohol y de forma errónea es llamado éxtasis líquido por su primer síntoma: la euforia. 

Nunca pierdas de vista tu vaso

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Es el clásico consejo que te dan tus padres cuando sales de fiesta. Lo que puede ser una simple advertencia te puede servir para prevenir una tragedia. Expertos señalan que este tipo de drogas deben ser ingeridas para que tengan un efecto.

“Es un mito que con el simple contacto o roce uno pueda resultar drogado. Ninguna de estas sustancias actúa de esa manera”.

– Emilio Mencías, Toxicólogo a la BBC Mundo

El descontrolado uso de “drogas de la violación”

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Además de emplearlas como una táctica para robar, el uso de diferentes fármacos para sedar a personas, es utilizado para cometer delitos sexuales. Un informe publicado por el diario Público en el 2017, señala que solo en España, entre el 17 y el 20% de las agresiones sexuales a mujeres se cometen bajo el efecto de alguna sustancia química.

En Latinoamérica un reportaje de la BBC Mundo, expone que ya en el 2010, las Naciones Unidas advertía del alarmante incremento de las drogas utilizadas par violar a personas.

En el informe publicado en el 2016, señalan que en América Latina y España, no existen observatorios especializados en abusos sexuales que se vinculan a fármacos:  “Ni los expertos consultados ni tampoco la Oficina de las Naciones Unidas Contra las Drogas y el Delito (UNODC) pueden dar estadísticas precisas”, señala la BBC.

Las víctimas de estas drogas

Rodrigo Chodil /Revista Paula (imagen referencial)

Se desorientan, se sienten cansadas, y con la misma sensación que experimentan los humanos cuando beben alcohol en exceso; por eso son comúnmente confundidos con un borracho; aunque no lo sean.

Porque quizás muchas de las personas que has visto con signos etílicos en la calle no sea por consumo; sino que fueron drogadas para que otro consiga algo de ellos. Ellos necesitan ayuda.

Al comenzar esta investigación, recibimos muchos testimonios de personas que fueron drogadas en diferentes contextos en el mundo; principalmente fiestas, cumpleaños, restaurantes y en la calle.

Esto fue lo que confesaron.

1. El cumpleaños del amigo de Juanita

Rodrigo Chodil /Revista Paula (imagen referencial)

Después que se puso vestido, las botas y maquilló su rostro, Juanita (ella pidió que se le cambiara la identidad) arregló la “promo” – conocida en Chile como una botella de pisco y una bebida a elección- y se juntó con 8 amigas; chilenas y extranjeras.  

Al llegar a la fiesta en casa, rápidamente el licor que llevaron desapareció. Había tanta gente en el lugar que inmediatamente lo asociaron a eso, pero se equivocaban; la sorpresa estaba adentro de las bebidas comunitarias del lugar.

No recuerda nada. Cuenta que lo único que pensó cuando abrió los ojos, es que la fiesta de anoche había sido confusa; que no habían recuerdos en su cabeza, ni siquiera las llamadas “lagunas mentales”.

Cuando se miró al espejo vio que tenía un ojo completamente morado, que tenía moretones y las piernas tensas.

– “¿Qué pasó anoche?”, Le preguntó Juanita (su nombre ha sido cambiado)

– “¡Juani estabas como loca!” Le contestó su hermano.

Su hermano menor le dijo que tenía la mirada perdida, que no reaccionaba ante nada, que parecía como una persona que estaba con varios grados de alcohol en la sangre.

Lo que no sabía el joven es que su hermana de 35 años había sido drogada en la fiesta en casa de su amigo: ella y todas sus amigas.

“Cuando me fijé en mi ropa, había algo blanco en mis pantimedias. No tenía idea si era torta o semen; quizás me habían violado y yo no sabía”, me comenta Juanita por teléfono. Prefiere mantener su verdadera identidad en secreto.

Su hermano le contó que las personas, también drogadas, se limpiaban en sus panties las manos con torta. Todos comían con la mano, el chico no se dio cuenta que estaban drogados.

Cuando el grupo de 8 amigas se dieron cuenta que habían sido drogadas; pero finalmente ninguna de ella quizo poner la denuncia en la policía.


2. En la fiesta electrónica

EC

En febrero se celebran diferentes fiestas como despedida de la temporada estival en Viña del Mar. Arturo (su nombre fue cambiado), fue a uno de los eventos que reunía a varios exponentes de la escena mundial electrónica.

Cuando volvían a casa, dice que sus amigos le dijeron que se fueran a casa y él no quiso: “Déjenme aquí, yo no me quiero ir”, les dijo. Todos se fueron y nadie se dio cuenta que estaba drogado.

Llegó un momento en que se empezó a sentir mal, se desvaneció, no tenía control de nada, tenía que afirmarse de lo que tenía cerca. Por suerte un grupo de personas lo ayudó a volver a casa.

Dice que nunca más se quedó solo en una fiesta.


3. El peligro en Miami

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Cuando abrí el inbox de mi perfil en Facebook, me di cuenta que Karina no dejaba de escribir.

Unos meses antes, su madre me advertía que tuviera cuidado en la vida nocturna, en la ciudad de Miami, Estados Unidos: La hija de un amigo, había salido a bailar con dos chicas que conoció en el viaje, pero jamás volvió a casa. 

Hasta 2 días después. 

Después de poner una constancia en la policía por presunta desgracia, la chica se comunica con su familia. No recuerda nada, solo sabe que despertó en la cama de un hotel completamente desnuda. “Mamá, creo que me drogaron”, le dijo llorando a su madre por teléfono. El examen toxicológico arrojó Ketamina, popularmente llamada Special K.

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Pero ese no fue el único testimonio que quiso compartir con nosotros. 

Dice que las historias sobre drogas de sumisión son algo familiar para ella y sus amigas: La primera vez que le tocó vivir la experiencia, fue con una cerveza.

“Fuimos a un bar en Ocean Drive con unos amigos, me compraron una cerveza y como prefiero los tragos fuertes la deje en la barra y me di vuelta. Uno de mis amigos se la tomó y me compró un trago más fuerte.  De pronto mi amigo empieza a actuar extraño, hablar incoherencias y actuando como un borracho; al darme cuenta que la cerveza tenía algo, tomé a mi amigo y lo llevé a casa”, comenta. 


4. Perdida al volante

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Karina cuenta que esa noche decidió no salir y dormir. A las 4 de la madrugada su teléfono comienza a sonar. El grupo siempre volvía junto a casa, pero esa noche una chica del grupo había desaparecido; no contestaba el teléfono y su auto no estaba.

Las horas pasaron, la familia estaba desesperada, era como si la tierra se la hubiera tragado, hasta que hablan con un policía.

“Después de horas nos enteramos que estaba tras las rejas. La policía la había sorprendido conduciendo contra el tránsito en una concurrida calle de la ciudad. Con mis amigas estábamos seguras que la habían drogado, no había tomado nada fuerte esa noche. El caso fue terrible porque la justicia no creyó que la habían drogado y ella no supo comprobar eso. Le quitaron la licencia por 18 meses, por suerte no se mató en un accidente”, cuenta.


5. En la discoteca gay del momento

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Santiago de Chile, 2 de la madrugada. Mi mejor amigo me llama para que me levante y salga con el a bailar. Me doy la media vuela y sigo durmiendo. Quizás si me hubiera levantado no estaría contando esta historia.

Mis amigos llegaron a una de las discotecas gay más famosas de la capital chilena. Una vez dentro no se dieron cuenta cuando 2 hombres le echaron dos pastillas en el trago.

Solo se dieron cuenta lo que había pasado, cuando estaban en casa, con los dos tipos, sin fuerzas y hablando incoherencias.

Ninguno de los dos opuso resistencia. Los dos hombres iban preparados para robar: casi desmantelaron la casa, “se llevaron prácticamente todo”, me confesó.

“No podía moverme. Sabía que lo que estaba pasando no estaba bien, pero las piernas no me reaccionaban, casi no me podía mover, nos robaron todo en la casa”, me contó.

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Observa más a tu alrededor

No olvides los síntomas: Si ves que uno de tus amigos solo se tomó una copa y empieza a actuar sin sentido, hablar incoherencias sin poder sostenerse en pie, puede que te encuentres frente a una persona que fue drogada. 

Acércate y pregúntale si está bien. Si se encuentra en muy mal estado no olvides llamar a la policía. 

Son muchos los casos que andan dando vuelta en la red. Algunos han sufrido robos, otros violaciones y lamentablemente algunos no han sobrevivido para contarlo.  

Atento a lo que pasa a tu alrededor. 

¿Conoces alguna historia como esta?

 

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