Por Luis Lizama
24 enero, 2020

Se trata de un mural subacuático del artista Diego Rivera, llamado «El agua, origen de la vida».

Ubicado en la segunda sección del Bosque de Chapultepec, esta obra de arte fue construida para la inauguración del Cárcamo de Chapultepec en 1951, para festejar el término de una importante obra que llevaría agua potable hasta la ciudad de México.

Pasaron 42 años hasta que el Centro Nacional de Obras Artísticas decidió desviar el curso del agua para ver la obra. Su sorpresa fue mayúscula al ver que la belleza estaba intacta

Autor desconocido, ayúdanos a encontrarlo

La historia de esta estructura y el mural, están ligadas al sistema hidráulico de Ciudad de México. Para construirla, tardaron más de diez años y millones de pesos, con el fin de traer aguas del tío Lerma hasta la ciudad. 

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Cuando culminaron la obra, a modo de celebración, Diego Rivera, el famoso artista mexicano, le dio un toque diferente, un toque artístico, un toque de magia.

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Junto a Ricardo Rivas y Ariel Guzik, diseñadores del edificio y compañeros de Diego Rivera, el equipo completo creó una verdadera obra de arte, tanto en su exterior como en los túneles y espacios internos.

Exterior Cárcamo (Autor desconocido, ayúdanos a encontrarlo)

El nombre del gran proyecto estructural es «El agua, el origen de la vida». Frase que cobra sentido varias décadas después de su construcción, considerando que hoy es un bien cada vez más escaso. De hecho, muchos países ya sufren de escasez hídrica, otros luchan por recuperar los derechos de agua para la población.

Sin dudas, fue una obra visionaria.

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Es de una genialidad impresionante. Las cuatro caras del tanque interior, donde precisamente está el mural, fueron pintadas de forma tal que de donde uno le mire, pueda distinguir el sentido. Es un conjunto, sin principio ni final.

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En la parte inferior, en el suelo, Rivera pintó microorganismos. Entendió que el agua taparía su obra por varios años, así que más arriba dibujó formas estilizadas, concretas, como una evolución. 

Tras largos años sumergida en el agua, esta obra vuelve a ver la luz y a cobrar sentido. Hoy, en estos tiempos, donde el agua se vuelve cada día más vital e importante. El mural de Diego Rivera pareció mirar al futuro.

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