Por Alejandro Basulto
17 septiembre, 2019

Desde gente que duerme acostada sobre dos asientos, a personas que se acuestan debajo de ellos, los viajes nunca están faltos de algunos que se acomodan demasiado.

Viajar en avión es una constante aventura. Ir hacia a otro lugar, que muy posiblemente no conozcas, es ya de por sí un gran desafío. Y viajar por los cielos, en grandes alturas y a velocidades que los vehículos terrestres nunca podrían igualar, es una sensación realmente única, prácticamente inigualable.

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Pero hay trayectos que de verdad superan con creces a otros, cuando se trata de tener y ver momentos especiales a bordo de la aeronave, gracias por sobre todo, a la creatividad y las excentricidades que existen debido a la gran y diversa cantidad de pasajeros que pueden ir viajando.

En muchos de estos casos, la compañía del otro pasajero, pasa a ser desagradable. Única, inigualable y todo eso, pero molesta. Debido a la existencia de personas que más allá de su excentricidad, se comportan como si en vez de viajar en un avión, estuvieran en un circo. Realizando shows que realmente dan para reír y en algunos casos, para enrabiar.

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Y es que pareciera que cuando se trata de molestar, hay grandes innovadores, que son capaces de llegar a otro nivel con tal de hacer desagradable y molesto el viaje al otro. Sea acomodándose de manera atrevida sobre uno o montando una fiesta con su música a todo volumen, realmente hay quienes pareciera que no tienen ninguna especie de enseñanza en lo que es saber compartir con otras personas. Como las personas de estas imágenes, que definitivamente, solo verlos genera molestias.

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Se trata de pasajeros que se han tomado demasiado en serio el aviso que invita a «sentarse y relajarse», y la verdad, es que ni en su propia pieza, uno termina acomodándose de esa manera. Estirado sobre dos asientos y uno acostado en el suelo debajo del otro, realmente es una demostración de que siempre se pueden desafiar las normas, sin importar dónde sea, incluyendo a cientos de metros de altura.

 

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