Por Luis Lizama
6 noviembre, 2020

Murielle dirige un salón de flores en Perpignan, que lamentablemente debió cerrar sus puertas a raíz de los rebrotes de coronavirus. En vez de botar sus productos, decidió alegrar la tarde del personal de un hospital.

Este hermoso panorama tuvo lugar hace algunos días, puntualmente el lunes 2 de noviembre. Tras un largo día de trabajo, con turnos interminables, el personal que trabaja en el Hospital de Perpignan llegó a sus carros y se llevó una bella sorpresa.

Todo fue obra de la solidaria florista Murielle Marcenac, quien dirige un salón de flores en una ciudad francesa. Lamentablemente el considerable aumento de casos de coronavirus obligó a cerrar muchísimos negocios. Restaurantes, comercios varios y también la florería de Murielle debieron bajar sus cortinas.

La mujer no quiso tirar todos sus productos y, en lugar de sentirse derrotada, decidió entregar alegría en un lugar donde abunda la tristeza. 

Murielle Marcenac

Murielle se vio obligada a poner una pausa en su emprendimiento, pero no sin antes alegrar la tarde en el hospital. Pensó en alguna alternativa para sacar provecho de sus bellos productos, concluyendo que lo mejor era simplemente dar amor.

Trabajadores y pacientes quedaron felices.

Murielle Marcenac

Su almacén estaba en pleno funcionamiento, volviendo a levantarse después de mucho tiempo. Pero el COVID-19 está lejos de desaparecer y sigue causando estragos.

“Tenía que tomar una decisión y no quería desperdiciar las flores. En lugar de llorar, me dije a mí mismo que teníamos que hacer sonreír a la gente, especialmente en momentos como estos”.

–dijo Murielle Marcenac al medio Huffpos–

Murielle Marcenac

La florista de 38 años ha recibido muchos agradecimientos, sobre todo en momentos complejos. Ella misma ha dicho que “debemos apoyarnos mutuamente”, lo que la ha motivado a no detenerse. 

“Me agradecen mi apoyo y mi enfoque porque de momento es complicado. Lo necesitan, tenemos que apoyarnos en momentos como estos y no enojarnos ”.

–comentó Murielle a medios locales–

Murielle Marcenac

A pesar de sufrir con el cierre de su negocio, Murielle quiere seguir entregando alegría, dada la buena recepción que ha tenido. 

Seguirá entregando sonrisas con las flores que todavía le quedan. ¡Genial!

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