Por Luis Lizama
29 enero, 2020

Su padre biológico nunca se hizo cargo de ellos, nunca los cuidó ni pagó su manutención. Los abandonó, así que decidieron quitar el único recuerdo que les dejó, su apellido.

Suele suceder y repetirse la historia de estos hermanos. Lamentablemente hay muchos malos padres, que no se hacen cargo ni se preocupan de sus hijos. Eso ya es un chiste repetido. Es triste y cruel, pero real.

Así ocurrió con dos hermanos en el Estado de México. Su padre los abandonó cuando eran unos niños, jamás pagó su manutención, jamás se preocupó de su cuidado, jamás fue un verdadero papá. 

Crecieron de la mano de su padrastro y hoy, después de casi 20 años, decidieron quitarse el apellido de su progenitor, para reemplazarlo por el de su padrastro. Es un gesto de justicia y un reconocimiento para quien los crió. El adiós del último rastro que tenían de su “papá”.

Poder Judicial México

Su caso se dio a conocer por gran parte del estado mexicano. Según relatan diversos medios de aquel país, la jueza que tomó el caso, aceptó la realización de los cambios en los nombres, visto los antecedentes y la nula existencia del “papá”. 

“Basándonos en leyes internacionales sobre Derechos Humanos como la Declaración Universal, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, así como la Convención Americana sobre Derechos Humanos, una juega familiar del Poder Judicial del Estado de México dictó sentencia, para que dos hijos modifiquen su acta de nacimiento y cambien el apellido de su padre biológico, por el de la pareja de su madre”.

Explicaron autoridades del Poder Judicial de México, a través de El Universal.

Y es que desde 1999 que la pareja de su madre tomó el rol de un verdadero papá, por lo que su decisión está basada en el cariño y respeto que sienten por esta persona. 

Si bien la identidad real de los jóvenes se desconoce, cualquier persona en la misma situación, probablemente, hubiese actuado de la misma forma.

Imagen referencial – Cuartoscuro 

Pero eso no es todo, porque uno de los hermanos también decidió quitar su segundo nombre, igual al de su progenitor. De esta forma han borrado todo rastro de una persona que, para ellos, nunca ha estado presente. 

El cambio de apellido resulta poco común en México y sobre todo en relación al Poder Judicial, sin embargo, hay muchísimos casos.

Imagen referencial – Cuartoscuro 

Probablemente haya cientos o miles de personas que harían lo mismo, pero no se atreven a hacerlo. Es algo más que un trámite, es una forma de liberación, es justicia para esos niños que jamás recibieron el amor de un padre.

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