Por Andrés Cortés
10 abril, 2018

Junto a su novio ganaban 2.200 dólares a la semana y compartían su ostentosa vida en las redes, pero la policía comenzó a sospechar.

Algo que es sabido mundialmente, pero aceptado con la cabeza baja es que la venta de drogas genera más dinero que cualquier producto lícito, a nivel mundial. Esto es algo que sabe muy bien Mark Price, un joven de 27 años que vivía una vida llena de lujos junto a su novia Emily Lock, intentando llevar una vida similar a la de la familia K.

Wales News Service

Ambos llevaban una vida similar a la de Kim Kardashian: productos de lujo, autos caros y hoteles de 5 estrellas con una actitud que no intentaba ocultar de dónde provenían estas riquezas a tan corta edad a través de sus cuentas de Instagram.

Pero Emily jamás pensó que generar celos de sus tenis Chanel, sus pantuflas Versace y, bueno, toda una vida de lujos y ropa de diseñador, atraería la mirada de la policía quienes finalmente la detendrían a ella y su traficante novio.

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Mark Price solo tenía 27 años, pero el se definía como un “struggling builder“, algo que en español se podría definir como “problemas para salir a delante“, a pesar de que este ganaba casi 150 mil dólares al año con el tráfico de cocaína.

Así es como se permitían la compra de coches Ferrari, Audi y cientos de lujos que cualquier mortal que trabaja en una oficina, solo verá en imágenes.

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Pero exhibir tanto lujo sin ser una Kardashian le pasó la cuenta. La policía allanó la casa de Lock en septiembre del 2017 y encontró una bolsa de plástico azul que contenía 110 gramos de cocaína con un 83% de pureza.

Al revisar su celular encontraron un mensaje en el cual se jactaba de hacer hasta 2.200 dólares a la semana con la venta de cocaína. ¿Imaginan ganar esa cantidad de dinero a la semana? Imposible.

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Realizando más investigaciones descubrieron que Mark había obtenido un préstamo de casi 47 mil dólares de manera fraudulenta al declarar que era un empleado de una empresa de construcción que había fracasado.

Emily Lock por otra parte no tenía una coartada mejor; era trabajadora de un supermercado y la corte aseguró que los gastos que tenía eran “inconsistentes” de su salario en la tienda, de acuerdo a Daily Mail.

Y claro, viajar a los Emiratos Árabes Unidos, España, Francia, Países Bajos y vestir solo con ropa de diseñador, es una tarea difícil para pagarla con un trabajo en un supermercado.

Mark Price, novio de Emily Lock – Wales News Service

A pesar de la corta edad de esta pareja y de la defensa de Price a manos de su abogado Jeffrey Jones quien sugirió que su cliente era “inmaduro” (pero no lo suficiente para ser un traficante de cocaína) y realizó hincapié en que no tenía antecedentes penales, el Juez Crownther encarceló a Price por 7 años.

Por otra parte Emily Lock, la novia de Mark Price, se encontraba licenciándose de abogada y criminología, pero pronto comenzó a obsesionarse en vivir una vida como una celebridad y terminó junto a Mark.

El abogado de Price aseguró que “muchos jóvenes de hoy están obsesionados con un tipo de estilo de vida de Kim Kardashian“, y vamos, que eso es lo que intentaba simular esta pareja.

Lamentablemente Emily tomó una mala decisión para lograr su objetivo y terminó encarcelada por 15 meses por cómplice de estos delitos, mientras el abogado la describió como una chica “increíblemente ingenua” y que “perdió todo“.

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Así es como una vida de ensueño termina en prisión, pues la única enseñanza que esta nota nos deja es el el dinero fácil y la vida de lujos tiene un gran costo, a menos que seas una Kardashian.

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