Por Constanza Suárez
6 septiembre, 2018

La ceremonia incluyó canoas y vestimenta al estilo nórdico, un sacerdote pagano, rituales con sangre y mucha cerveza.

Canoas especialmente construidas, un banquete de carne asada y hasta un sacerdote pagano incluyó la boda de Elisabeth y Rune Dalseth. Es que la joven pareja decidió intercambiar votos al estilo vikingo, a la orilla de un lago noruego, inspirados en ceremonias celebradas hace más de mil años.

A pesar de tener una crianza cristiana convencional, el par eligió casarse al estilo de los temibles guerreros nórdicos, cambiando el coche de novios tradicional por dos lanchas y usando vestimenta vikinga. Realizaron un blot, un sacrificio pagano donde se le ofrecen a los dioses nórdicos que incluye sangre de cerdo sobre una pila de piedras.

PA Real Life/Patrick Aguilera

Tras la ceremonia, celebraron toda la noche con sus 130 invitados, todos disfrazados, bebiendo cerveza de miel y disfrutando de bailes y melodías nórdicas.

Siguiendo el antiguo ritual de una boda tradicional del siglo X, Rune llegó temprano en la mañana a la orilla del lago con 10 de sus amigos más cercanos, antes de zarpar en el bote construido especialmente para la ocasión.

Cuando los invitados comenzaron a llegar, un cuerno de caza sonó para señalar el inicio de la ceremonia y la lancha regresó a la costa para una entrada dramática.

PA Real Life/Patrick Aguilera

Antes de conocer en un bar a Rune en 2016, Elisabeth no sabía nada sobre esta forma de vida, pero se sintió atraída de inmediato. «Rune abrió por completo un nuevo mundo para mí, y pronto me enamoré de la gente y la espiritualidad de ello», dijo según consignó el portal Daily Mail.

Al año siguiente, Rune le pidió matrimonio en un festival vikingo cerca de Oslo, y la pareja rápidamente comenzó a planear una boda pagana con el mismo estilo.

PA Real Life/Patrick Aguilera

Rune y Elisabeth pertenecen a un movimiento de más de 6 mil revivalistas vikingos, que trabajan para preservar y continuar los rituales paganos.

Si bien los preparativos de la boda se desarrollaron sin problemas, no todo fue una perfecta historia antigua que esperaban, ya que tanto Rune como Elisabeth confesaron el escepticismo de sus padres.

PA Real Life/Patrick Aguilera

«Pero creo que ahora ha llegado a aceptarlo. Ella puede ver lo feliz que me hace el paganismo y cómo me ha ayudado a hacer mi vida juntos. Antes de ser vikingo, no tenía esposa, ni bebé ni casa, ahora mírame«, afirmó Rune.

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