Por Carlos Báez
9 febrero, 2021

“El 2020 ha sido un año que me ha quitado mucho, pero me lo ha enseñado todo. Cuando te podías haber muerto perfectamente, aprendes a apreciar lo realmente importante: vivir la vida, disfrutar de los pequeños detalles y ayudar a los demás”, confesó Ander.

Siempre hay que estar preparado para las vueltas que puede dar nuestro destino, porque nunca se sabe qué puede pasar, como lo que le sucedió a este joven español, llamado Ander Arteagabeitia, de 27 años.

Lo que pretendía ser un día de barbacoa y piscina con amigos, se convirtió en un día en que su vida reiniciaría totalmente. La razón fue un accidente del cual tiene pocos recuerdos.

“Yo solo recuerdo el impacto contra el suelo de la piscina, estar dentro del agua y pensar que me iba a morir”.

—Ander Arteagabeitia a El Correo

Instagram: @_anderarte

Lo que viene después es mucho más terrible. Un amigo lo encontró tendido en el fondo de la piscina, con la mirada perdida e inconsciente. Más tarde, cuando se iba en la camilla de ambulancias intuía su diagnóstico.

“Ya en la camilla de la ambulancia yo repetía que me había quedado tetrapléjico, porque no sentía mi cuerpo ni podía moverlo. Siempre he tenido pánico a las agujas, pero solo quería que me llevasen al hospital para que me pinchasen algo, porque el dolor era insoportable, estaba sufriendo muchísimo”.

—Ander Arteagabeitia a El Correo

Y lo que él pensaba, pasó a ser cierto, después de su entrada en el hospital de Cruces, ubicado en Bizkaia, España, le entregaron su diagnostico: tetraplejia nivel C6-C7, es decir, ya no podría tener movilidad de las axilas hacia abajo. Al mismo tiempo, le afectó las manos, en la mano derecha solo puede mover los dedos levemente, sin embargo, los de la izquierda estaban un poco mejor.

Instagram: @_anderarte

Lo que para muchos sería un gran desafío, Ander lo califica como “un pequeño bache” motivándolo a seguir viviendo su vida.

“El 2020 ha sido un año que me ha quitado mucho, pero me lo ha enseñado todo. Cuando te podías haber muerto perfectamente, aprendes a apreciar lo realmente importante: vivir la vida, disfrutar de los pequeños detalles y ayudar a los demás”.

—Ander Arteagabeitia a El Correo

A pesar de que desde el accidente no ha podido ver a sus amigos, ellos le han demostrado que siguen ahí presentes, ya que organizaron una campaña con el fin de recaudar fondos. Tienen un objetivo final de 100.000 euros (120.482 dólares) para que el joven remodele y adapte su casa a las necesidades que tiene después del accidente. Hasta el momento ha sido todo un éxito, con más de 2000 donaciones que llevan, han recaudado 90.000 euros aprox. (108.434 dólares aprox.)

Esperamos que Ander se recupere pronto y que siga con esa positividad que lo caracteriza.

 

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