Por Constanza Suárez
5 junio, 2020

Erik Blomstrann, de dos años, no podía dejar de sonreír con su hermanito recién nacido. Incluso le dio un beso.

Conocer a un nuevo hermano no siempre significa una experiencia agradable para los niños. Muchos se sienten tristes porque la atención de sus padres ahora será compartida. Para Erik Blomstrann significó sólo felicidad.

El niño de dos años que tiene síndrome de Down de hecho no vio a sus padres por tres días, pero al reencontrarse con ellos en su hogar en Connecticut saber que tenia un hermanito nuevo fue sinónimo de alegría.

Erik Blomstrann

El padre de Erik captó el momento en que su hijo mayor conoció al más pequeño: Nicole, la madre, los juntó y Erik emocionado lanzó una enorme sonrisa y luego lamió a su hermano, que ellos dicen es su versión de un beso. 

Cuando Nicole trató de levantar a Bo nuevamente, Erik le dio un último beso.

Erik Blomstrann
Erik Blomstrann

“Creo que más que nada queremos que las personas vean cuánta alegría las personas con síndrome de Down agregan a este mundo. Simplemente dan amor sin esfuerzo sin tener que enseñarles o recordarles que sean amables”, dijo Nicole a Daily Mail.

“Decimos que Erik es luz del sol porque su luz es así de brillante y fuerte. Nos ha demostrado que existe tanta amabilidad en este mundo y que la comunidad del síndrome de Down es simplemente inspiradora para ser parte de ella”, agregó.

Erik Blomstrann

A Erik, que no se siente cómodo con lo verbal, le enseñaron cómo afirmar al bebé mientras su madre estaba embarazada. Puso en práctica lo aprendido de la mejor forma. 

El video fue filmado por el padre de Erik, también llamado Erik, de 40 años, y Nicole lo compartió en sus redes sociales. Todos cayeron rendidos ante la ternura de la escena. 

Erik Blomstrann

¿Acaso no son hermosos?

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