Por Alejandro Basulto
26 febrero, 2020

El nacimiento de su cuarto hijo tuvo muchas dificultades. Las que superó para tener un final feliz.

La vida de Nikke Schmacher iba con suma tranquilidad y casi como cualquier otra antes del nacimiento de su cuarto hijo. Junto a su esposo, Drew, vivían en Boise, Idaho, junto a sus tres preciosos hijos. Una familia bonita, sin mayores preocupaciones.

Nikki Schumacher Official

Sin olvidar que en sus tiempos libres grababa videos en Youtube donde le decía a la gente sobre cómo “amar a su familia”. Tenía amor, compañía y a tres pequeños que le alegraban todos los días. Más no podía pedir.

Nikki Schumacher Official

Pero igual apareció algo que terminaría por cambiar sus días. Nikki se embarazaría de su cuarto hijo, lo que en un principio no debería complicar mucho las cosas.

Nikki Schumacher Official

O sea, antes limpiaba y vivía con un presupuesto que le permitía vivir con cierta normalidad. Y ahora tal vez ya no podía realizar el aseo del hogar como antes, pero tanto más no debería haberle afectado su embarazo.

Nikki Schumacher Official

Sin embargo, y como contó en su canal de Youtube llamado “Nikki Schumacher Official”, este embarazo vino acompañado de otras situaciones que lo hicieron más difícil de sobrellevar. Como fue en primer lugar, el hecho de que a Nikki y a su familia les desalojaran cuando ella tenía 40 semanas de embarazo.

Nikki Schumacher Official

Por ello tuvieron que buscar rápidamente una casa donde mudarse antes que naciera el bebé. Obstáculo que pudieron superar. Pero las dificultades no pararon ahí. Porque después más encima se les olvidó pagar la factura del agua y de la luz, lo que les tenía en una realidad súper precaria.

Nikki Schumacher Official

Durante ese tiempo Nikki tuvo muchas contracciones, que eran cada día más dolorosas. Algo se veía venir. Aún a pesar de que según la planeación hecha en el hospital, todavía faltaban muchos días para que diera a luz. Pero este bebé quería nacer antes.

Nikki Schumacher Official

Drew, el papá de los que ahora son 4 niños, justo en esa mañana se había ido temprano para pagar la cuenta del agua y de la electricidad, sin embargo, ya era tarde. Nikki tenía un parto accidental y sin asistencia.

Nikki Schumacher Official

Para suerte suya tenía una amiga que le hirvió agua en la estufa, porque como se mencionó, ni siquiera había corriente eléctrica. Buscaron toallas y esperaron el momento. Todo terminó bien: nació un niño sano, que prontamente estuvo protegido por los brazos de su madre.

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