Por Felipe Hernández
15 marzo, 2016

Una razón más para despreciarla.

Lamentablemente, queramos o no reconocerlo, la discriminación es una de las grandes epidemias que está afectando al mundo en que vivimos. De hecho, puede que todos hayamos sido víctimas de discriminación en cierto punto de nuestras vidas, muchos sin siquiera haberlo notado. Pero la lucha por terminar con esta terrible realidad está librándose día a día, suerte que hoy tenemos una razón más para despreciarla. Entérate de todo a continuación…

Aunque no es tan difícil de notarlo, la discriminación está ligada fuertemente al estrés de las personas.

Al menos eso confirma un estudio realizado por la Asociación Americana de Psicología (APA). Según su reporte anual de la condición del estrés en EEUU, casi la mitad de los adultos dicen haberse encontrado en una forma de discriminación significativa o trato injusto, mientras que un 61% dice haber experimentado más de un tipo a diario.

Lo más inquietante, es la forma en que las mismas personas ven la discriminación como un factor determinante en sus vidas, ya que cerca de la mitad de las personas negras, nativas, asiáticas e hispánicas, concordaron en que sus vidas son un poco más difíciles por el hecho de ser constantemente discriminadas.

La discriminación étnica es solo una parte del gran espectro de discriminaciones que enfrentamos a diario.

Según el reporte, las personas adultas con algún tipo de discapacidad son dos veces más probables a considerar que sus vidas se hacen más difíciles por el solo de hecho de vivir con una discapacidad. Además de ver la discriminación como un factor influyente en las dificultades para poder tener una vida plena.

La discriminación por género también juega un rol importante. Siendo las mujeres quienes en un 30% describieron su género como un factor de discriminación diario, en comparación a un 8% de los hombres. Mientras que un tercio de los adultos no heterosexuales declararon sufrir discriminación laboral y un cuarto de ellos denunciaron un trato diferente por parte de la policía.

Los efectos de la discriminación en la salud de una persona afectan desde la salud mental hasta el sistema inmune, pasando incluso por problemas cardiovasculares.

En las personas estudiadas, aquellos que reportaron sufrir de discriminación también reportabaron mayores niveles de estrés y condiciones de salud más precarias, en comparación a quienes declaraban no ser víctima de ella. Según los investigadores, incluso la anticipación a ser discriminado puede causar estrés; que generalmente es causado por un constante estado de alerta y cambios en el comportamiento natural de una persona.

Noticias alarmantes que no deberían sorprendernos, sino alentarnos a terminar con la discriminación lo antes posible… Partiendo por nosotros mismos.

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