Por Andrea Araya Moya
16 mayo, 2017

Probablemente tus abuelos aún los conservan.

Estuvieron por años acompañándote en la hora del té con tu familia. Y también cómo olvidarlos en el almuerzo. Fueron piezas únicas de cocina entre los años 60 y 90, especialmente en Chile, donde prácticamente no faltaban en ninguna mesa. Los platos y tazas con diferentes paisajes en tonalidades azules marcaron historia y se quedaron en la memoria de las personas. Sin embargo, pocos conocen el verdadero origen.

¿Los conoces?

Museo de Historia de Penco

El creador de estas piezas de porcelana es el escultor chileno Roberto Benavente Crisosto, quien plasmó bocetos que no eran conocidos en Chile, pero sí en Europa. De hecho, el nombre de la línea de loza fue llamada “Willow”, en honor a “Willow Pattern”, el nombre que esos diseños tenían en Inglaterra.

“El nombre corresponde a un diseño de plato internacional que se asocia a un trazado azul. El plato de Benavente tiene varios elementos asociados al inglés, pero no son iguales. El otro tiene una estética oriental y éste posee elementos arquitectónicos más occidentales”

-Cynthia Aguilera a diario “La Hora”

La joven Cynthia Aguilera realizó una tesis que analizaba la historia de esta loza. De hecho, explicó que Benavente hizo su propia versión de este producto y que incluso las imágenes podrían parecerse a los clásicos paisajes del sur de Chile, pero para darle un toque más elegante ubicó castillos en algunos de los diseños.

Museo de Historia de Penco

Si bien existían en rojo terracota y verde, el clásico es la tonalidad azulina.

Actualmente, parte de esta loza icónica chilena se encuentra en exhibición en el Museo de Historia de Penco.

Y tú, ¿conocías estos platos?