Por Andrea Araya Moya
3 noviembre, 2017

¡Al fin podrá mantener los espejos limpios y sin labial!

En esta era de las selfies las adolescentes son aquellas que se llevan el trono a las que más se toman fotografías con distintas poses. Y, si bien no hay nada de malo en tomarte una selfie en casa o en cualquier otro lugar, cuando lo haces en la escuela y rompes reglas puede volverse un tanto molesto.

Cuando conozcas la historia de un auxiliar de limpieza o bedel de una escuela comprenderás lo que digo. El hombre ha tenido que enfrentar una de las cosas más complejas de su trabajo: las adolescentes rebeldes que manchan los espejos con besos de labial para decorar sus “sensuales” selfies.

Sí, puede que se vean bien en las fotos, pero para quien tiene que limpiar todo eso es un dolor de cabeza. Sin embargo, luego de pasar días y días limpiando las marcas de labial que las chicas dejaban a diario, el hombre decidió ponerle fin a todo y habló con la directora de la escuela para pedirles amablemente a las chicas que dejaran de manchar los espejos.

Sería genial decir que le hicieron caso, pero no, resulta que se provocó el efecto contrario y al día siguiente el hombre se encontró con el doble de marcas en el espejo.

Armándose de paciencia, el hombre ideó algo mejor y encontró la solución perfecta. Aunque a las chicas al parecer no les agradó.

El bedel reunió a todas las chicas populares en el baño para mostrarles lo sucio que se ve con todas esas marcas y lo mucho que le cuesta limpiarlas. Así que, al ver que las adolescentes no le prestaban mucha atención, el hombre tomó un limpiador de espejos, lo metió dentro del retrete y limpió con esa agua el espejo. La mirada atónita y asqueada de las chicas es sencillamente notable.

¡Al fin aprenderán la lección!

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