Por Luis Lizama
21 octubre, 2020

Estuvieron casados por 40 años y la pandemia los separó, pero apenas por 7 días. Hoy están descansando juntos. ❤️

Su historia es una historia de amor genuino. Oriundos de Córdoba, Gustavo Salemme (67 años) y Adriana Cheble (62 años), fueron matrimonio por más de 40 años. Él se desempeñaba en el Diagnóstico por Imágenes, ella en medicina clínica.

Ambos eran médicos y perdieron la vida a causa del COVID-19, con apenas 7 días de diferencia. Tuvieron una relación de amor conmovedora, llena de alegrías y compañerismo. Sus hijos y toda la comunidad los recuerda con cariño.

“Nacieron para estar juntos y se fueron juntos”, dice su hijo Matías, que ha recibido decenas de mensajes recordando a sus padres.

Archivo personal

Apenas alcanzaron a estar 7 días separados, como doblándole la mano al destino y al cruel virus. Cuando comenzó la pandemia, su trabajo se duplicó. Lucharon y sanaron a muchos pacientes, entregándose por completo. 

Tal como ha ocurrido con muchos trabajadores de la salud, contrajeron el COVID-19 ahí, en el campo de batalla. Primero se infectó Adriana, a los pocos días él dio positivo. 

Se venían momentos complejos, ellos lo sabían.

Archivo personal

Gustavo falleció el viernes 9 de octubre. Una semana exacta después, el viernes 16, Adriana lo acompañó. 

“Al principio se aislaron en su casa. Después, como empezaron con insuficiencia respiratoria, se internaron en el Hospital Privado, donde trabajaba mamá”.

–recuerda Matías al medio Infobae

Archivo personal

La pareja comenzó su relación cuando eran adolescentes, se conocieron en la facultad mientras estudiaban medicina y nunca más se separaron.

Según recuerda su hijo, Matías, siempre se entregaron por completo a su profesión, incluso cuando el panorama era obscuro. 

“Cuando fue el brote de cólera se fueron a trabajar al Norte. Papá compró una filmadora y registró lo que pasaba con la idea de armar un documental. Tenían mucha vocación y amor por el prójimo”.

–relata Matías al medio Infobae–

Archivo personal

Matías los asistió en los últimos momentos que pasaron en casa, llevándoles las compras, charlando a través de la ventana y pasando buenos momentos. Pocos días después debieron internarse. 

“Mis viejos estaban casados hace 40 años. Nacieron para estar juntos y se fueron juntos. No podía suceder de otra forma”.

–explica Matías, el hijo mayor de la pareja a Infobae–

Tal como Gustavo y Adriana, muchos profesionales de la salud han pasado por lo mismo. Se arriesgan por vocación, por salvar la vida de otros. Por eso y más, debemos ser conscientes y responsables. Al virus se le vence entre todos, seamos generosos.

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