Por Felipe Costa
15 febrero, 2021

Daud Daudov fue engañado por su esposa desde el momento que le contó que estaba embarazada. La mujer incluso alquiló una sala de hospital y le hizo creer a toda la familia que había dado a luz y que los gemelos no aguantaron el parto. En el funeral, el padre destapó los rostros de los bebés y solo vio muñecos sin ojos.

Dicen que el día más feliz de la vida para todo padre es aquel en que nacen sus hijos. Un momento inolvidable que llena de orgullo y felicidad, pero que para un hombre ruso se convirtió en el inicio de una tragedia que su propia esposa había orquestado. Todo comenzó cuando la mujer fingió su embarazo, informa el Daily Mail.

Daud Daudov

Daud Daudov, de 33 años, recibió la terrible noticia de que sus hijos gemelos habían fallecido al nacer. Al saberlo se derrumbó, pero tras el funeral, se llevó la sorpresa de su vida, al ver como los supuestos niños eran en realidad muñecos y mandó a investigar la situación bajo la sospecha de que sus verdaderos bebés habían sido secuestrados e intercambiados.

No eran más que muñecos y la farsa no pudo durar más que un par de días. La esposa de Daudov reconoció que todo fue una mentira, desde el mismo embarazo. Al no poder quedar embarazada buscó la forma de ilusionar a su marido.

Daud Daudov

La mujer confesó que todo era para hacer feliz a su esposo y que no pudo detenerse luego de verlo tan alegre el día que le contó que estaba embarazada. El día del parto rentó una pieza en el hospital y compró dos muñecos haciéndole creer incluso a su familia de que era madre. Horas más tarde, mientras Daudov trabajaba y preocupado por su esposa, ella lo llama para decirle que habían fallecido al nacer, a causa de una hemorragia cerebral.

De haberles realizado una autopsia la mentira jamás hubiese funcionado, pero el Islam prohíbe la disección de cuerpos, por lo que pasaron directamente al funeral. Aquel día del entierro los gemelos estaban cubiertos con el velo completamente, pero Daudov fue incentivado por su primo a que les destaparan la cara, pues se merecía verlos si quiera una vez.

Daud Daudov

Entonces comenzó la verdadera tragedia para el ruso de 33 años y para toda la familia que se encontraba en el funeral, al ver que ambos bebés no eran más que simples muñecos sin ojos.

Daud Daudov

Aquello inició la investigación policial que desenmascararía a la madre. En un principio se acusó al hospital de secuestro de recién nacidos pero al revisar las actas de nacimiento, jamás se encontraron a los bebés, entonces la mujer confesó. Ahora está siendo investigada por falsa acusación criminal a personal médico.

El propio gobernador Vladimir Vladimirov, ha dado su apoyo a los afectados y al padre en un caso que acongojó el corazón de Rusia.

Puede interesarte