Por Felipe Costa
8 enero, 2021

Tras un año de conocerse, Jen y Rob tuvieron su primera experiencia sexual, desde aquel entonces, la chica decidió intimar y hacer del 25 de diciembre el mejor día del año. Según ella, resulta.

Parte de importante de muchas relaciones de pareja es la vida íntima sexual que se vive entre ambos. Para varias personas esta es incluso una característica importante en el desarrollo de una relación, casi imprescindible, pero para otros, solo un agregado de lo que es la verdadera vida como novios.

Jen Stephens

Jen Stephens, de 23 años, está comprometida con su novio Rob Walker, de 24. Ambos viven en Manchester, Inglaterra y desde que iniciaron su relación sexualmente activa, la mujer le propuso una condición en cuanto al sexo: solo harían el amor una vez al año, cada 25 de diciembre. Ella reconoce que suena loco, pero asegura que les ha funcionado.

Las noches de Navidad para ellos tiene un significado distinto, es “El día para hacer el amor” y lo pasan completamente teniéndose el uno al otro.

Jen Stephens

“El sexo en sí hace que la anticipación y la acumulación valgan la pena. Es el mejor día del año, ¿por qué no hacerlo aún mejor?. No espero que la gente entienda nuestras reglas. Estamos haciendo las cosas a nuestra manera y no nos importa lo que piensen los demás”.

–Jen Stephens a The Sun

La relación de Jen y Rob comenzó en 2017, y ambos querían tomarlo con calma. Tiempo después el joven tuvo la oportunidad de estudiar de intercambio, por lo que la pareja aprendió a quererse a la distancia. Fue recién en 2018 que tuvieron sexo por primera vez, la noche de Navidad. Jen afirma que fue como si hubieran tenido sexo un millón de veces antes, porque habían aprendido a quererse a fondo, sin depender de ello.

Una semana después Rob le propuso matrimonio a Jen. Pero aquel año fue algo tormentoso en cuanto a trabajos y viajes, por lo que la joven decidió proponerle a su prometido un veto sexual. Solo tendrían relaciones en Navidad, si funcionó todo ese tiempo, no deberían tener problemas.

Jen Stephens

Y así la condición de Jen tuvo efecto, junto a Rob tuvo que esperar hasta el otro 25 de diciembre y asegura que fue fantástico. Aquel día lo hicieron unas cinco veces.

Jen Stephens

Al enterarse tres semanas después de que estaba embarazada, Jen tomó aquella restricción como una señal. Las cosas estaban resultando perfectamente para ambos en términos maritales por lo que no renunciaría a la regla de “no sexo”.

Rob dice estar orgulloso con esta decisión de pareja y que pese a que Jen lo hace esperar, vale totalmente la pena. Afirma que su vida ahora con su hija es maravillosa y esperan casarse en 2021, planeando ya tener a su segunda hija.

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