Por Monserrat Fuentes
16 marzo, 2018

Dice que por su cuerpo han pasado 227 tatuadores. Espera a ver su cara…

En la actualidad existe un sinnúmero de modificaciones corporales consideradas como «extremas», entre ellas se encuentran las perforaciones de todo tipo, amputaciones, quemaduras, cortes, implantes y los infaltables tatuajes. Millones de personas recurren a ellos con el fin de decorar sus cuerpos, verse diferentes, e incluso sentirse más bellos y con una mejor autoestima.

Katzen Hobbes de 40 años siempre soñó con parecerse a un majestuoso tigre, amaba el pelaje cubierto de rayas tan característicos de esos felinos.

Believe it or not

Ella anhelaba lucir lo más similar posible a su animal favorito. Por eso, en cuanto cumplió 18 años, no lo dudó ni un segundo: fue donde un tatuador para comenzar su proceso de transformación.

Ya con sus primeros tatuajes comenzó a aflorar su «alma felina»,  hasta lograr el resultado que tiene ahora.

Poco a poco fue agregando nuevas «manchas» en su piel, simulando el estriado pelaje que tanto ama. Al cabo de un tiempo logró tener el 90% de su cuerpo tatuado, incluyendo el rostro.

Believe it or not
Believe it or not

“Todavía necesito un poco de trabajo debajo de la axila derecha y la oreja derecha, pero estoy casi lista”, explicó Hobbes en el programa «Aunque usted no lo crea». “Pero podría agregar algo más”.

Katzen considera que su cuerpo es un lienzo en el que debe dibujar sus sueños, expresar su interior y ser ella misma. Dice que no es por capricho, sino porque es lo que más ha querida desde que tiene uso de razón.

«Quería estar cubierta de rayas desde que era muy pequeña, pero no fue hasta los 9 mientras vivía en Japón, que me di cuenta de como podía hacerlo. A pesar de eso, mi madre me lo dejó muy claro: hasta los 18 años, nada», confesó la mujer en Believe it or not.

Believe it or not
Believe it or not

La licenciada en Historia del Arte y doctora en Sociología de la Universidad Pública de Navarra, España, Ana Belén Rojo, ha estudiado las causas de las modificaciones corporales extremas y ha llegado a la conclusión que en los casos como el de Katzen Hobbes, «las utilizan para construir su personalidad, hacer visible la rebeldía hacia los cánones de belleza occidentales».

Tal como explica Hobbes más adelante, ella lo hizo para sentirse más hermosa, plena y con confianza en sí misma. «Me siento más hermosa de esta forma. Es como un sueño hecho realidad», comentó.

Believe it or not

Dice que por su cuerpo han pasado 227 tatuadores y que la mayoría de la tinta que lleva su cuerpo fue hecha entre los 18 y los 27 años.

Actualmente se desempeña como tatuadora y como artista en escena del espectáculo «999 Eyes Freakshow», lugar en el que participa como uno de los personajes «freakys».

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