Por Constanza Suárez
17 noviembre, 2020

David Deutchman se dedicó por 15 años a abrazar a los recién nacidos cuando sus padres no podían. Su familia piensa que su legado perdurará por mucho tiempo.

David Deutchman es conocido como el “abuelo de la UCI” por dedicar 15 años de su vida a una noble y bondadosa acción: abrazar bebés recién nacidos y enfermos que deben pasar sus días en cuidados intensivos en el hospital Children ‘s Healthcare of Atlanta en Estados Unidos.

Hace tiempo que la historia de Deutchman se viralizó, ganándose el cariño de las redes sociales. Por eso, la noticia de su muerte conmueve a todos. Deutchman murió a los 86 años el pasado 14 de noviembre, solo dos semanas y media después de que le diagnosticaran cáncer de páncreas en estadio IV.

Facebook Children’s Healthcare of Atlanta

Su familia aún no asimila la pérdida, pero dicen que saben que su legado perdurará por muchos años.

“El voluntariado enriqueció absolutamente su vida. La parte más significativa fue el tiempo real que pasó con estos pacientes y sus familias”, dijo a Today la hija de Deutchman, Susan Lilly, de 55 años.

Facebook Children’s Healthcare of Atlanta

“Tuvo una carrera empresarial muy exitosa, y nunca lo había escuchado hablar con tanto aprecio y amor por lo que estaba haciendo en ningún momento durante sus 41 años en la compañía como habló sobre su participación con la gente del hospital”, agregó.

La historia de Deutchman como voluntario comenzó cuando debió retirarse y dejar su trabajo en marketing. Con mucho tiempo libre a su disposición, decidió buscar alguna actividad con la cual mantenerse ocupado. Un día pasó por Children’s Healthcare of Atlanta y se acercó para ver si podía ser voluntario. El resto es historia, no se fue nunca más del lugar.

Familia Deutchman

Desde que comenzó a ser voluntario, Deutchman se dio cuenta que le encantaba cargar a los bebés o jugar con los niños más grandes. Y es que aunque él hacia un gran y dedicado trabajo, siempre pensó que él era el que más se beneficiaba de esto. 

Incluso cuando los bebés dejaban el hospital, a menudo Deutchman seguía en contacto con ellos y sus familias. Si regresaban al hospital, intentaba visitarlos. El vínculo que creaban era fuerte. 

Familia Deutchman

“El apoyo emocional que pudo brindar principalmente a las madres, pero también a muchos de los padres y miembros de la familia extendida, hermanos, hermanas, abuelas, abuelos, (fue importante). Era casi como un miembro del clero o un trabajador social. Incluso las enfermeras le confiaron”, dijo Lilly. 

Cuando Deutchman cumplió 85 años en noviembre de 2019, su energía comenzó a decaer y consideró retirarse del puesto de voluntario. Pero con la pandemia su salida resultó natural. Pasaban los meses y se debilitaba aún más y visitó al medio el 27 de octubre para recibir ayuda. Al día siguiente se enteró de que tenía cáncer de páncreas metastásico. Los médicos lo alentaron a comenzar con los cuidados paliativos, lo que lo mantuvo con vida un corto tiempo más, pero su bondad siempre estará con nosotros. 

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