Por Alejandro Basulto
2 marzo, 2021

Para el aniversario de su nacimiento, Bruno le pidió a su madre un uniforme igual a los que recogen los desechos frente a su casa, porque valora a los que hacen este importante trabajo.

Poco antes de cumplir cinco años, Bruno Henrique de Prado Pereira, tenía muy claro lo que iba a querer para sus cumpleaños. Todas esas tardes viendo en Santos, en la costa de São Paulo, a los recolectores de basura del municipio, le hizo empezar a valorar su trabajo y hasta admirarlos. Sin olvidar, que estos trabajadores lo saludaban cada vez que lo veían, gritándole “Hola Bruninho”, ganándose así rápidamente el afecto de este niño. Quien después de conocerlos más, solo quería convertirse en uno de ellos cuando fuera mayor.

Isadora Carollaine de Prado Pereira / G1.Globo

Una proyección laboral ante la que personas cercanas a su madre, Isadora, de 23 años, le recomendaron que no lo dejara ser recolector de basura, frente a lo que ella respondió que era un trabajo honesto y que no veía problemas en que su hijo se dedicara a este de grande. Por lo que entonces no es de sorprender que, cuando Bruno le pidió celebrar su cumpleaños homenajeando a estos trabajadores, solicitándole un uniforme igual al de ellos, ella no solamente accedió favorablemente a este pedido, sino que se preocupó de que la temática de la fiesta sea toda en honor a los recolectores de basura. Incluso, había un pastel con un camión de basura encima.

“Simplemente vino y dijo: ‘Mamá, quiero ropa que sea igual a la de los coleccionistas’. Entonces, fui a buscar a alguien que lo hiciera. Ahora, quiere usar el uniforme donde quiera que vaya”

– contó Carollaine de Prado Pereira a G1.Globo

Isadora Carollaine de Prado Pereira / G1.Globo

Tanto le gustó su uniforme de recolector de desechos, que este niño de 5 años sale a todos lados a caminar con esa teñida puesta. Cada vez que puede se lo coloca y muestra orgullosamente su admiración hacia quienes realizan este trabajo.

Y en una de esas caminatas con su madre por el barrio, se encontró con un equipo de barrenderos, quienes se detuvieron a felicitarlo y a sacarse una fotografía con él.

Isadora Carollaine de Prado Pereira / G1.Globo

“Los barrenderos estaban contentos, nosotros también, a todos les acabó gustando. Creo que es importante, más aún para él, estar honrando a otro tipo de personas”

– dijo su madre

Los trabajadores del aseo, que a veces son tan infravalorados por sus empleadores e incluso la misma sociedad, tienen en Bruno, un pequeño de 5 años, a un gran admirador. Uno de verdad, uno leal y que está dispuesto a demostrar en todo momento lo tanto que valora su trabajo. La recolección de basura es fundamental para el higiene y la sanitización de los barrios, por lo que más aún en tiempos de coronavirus, el esfuerzo de estos trabajadores es muy importante.

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