Por todas las generaciones que vienen esto tiene que cambiar. Acá algunas razones.

A Donald Trump, le cuesta entender que no queremos más sangre inocente derramada por una irrisoria ley de tenencia de armas. Las personas que habitan este planeta no quieren que sus hermanos, hijos o algún familiar mueran en algún tiroteo en Estados Unidos. Quieren que los 2 tercios de ciudadanos estadounidenses a favor del cambio, alcen la voz y exijan una modificación a la constitución. 

En noviembre de 2014, Christa Engles (26) estaba mudando a su hija de 10 meses en Oklahoma cuando su hijo de 3 años tomó su arma de fuego automática. A finales del mismo año Veronica Rutledge (29), estaba en un supermercado en Idaho cuando su bebé de 2 años alcanzó la pistola que estaba en su bolsa. Patrice Price (26), iba conduciendo en una carretera en Wisconsin cuando su retoño en la parte trasera del carro agarró el revolver. Estas 3 mujeres tienen algo en común: Un descuido y la tenencia irresponsable de un arma de fuego cerca de un menor de edad, les quitó la vida en manos de sus propios hijos.

Un fatal descuido asesinó a estas 3 madres jóvenes.

 Veronica Rutledge-Patrice PriceChrista Engles /Autor Desconocido, ayúdanos a encontrarlo

Un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), dice en Estados Unidos hay 5 muertes violentas cada 100 mil habitantes. 

El “Sueño Americano” que comanda Donald Trump desde el cómodo despacho Oval en Washington DC. sigue manchándose de rojo: ciudadanos siguen matando animales por diversión, los niños portan armas y  jóvenes enfurecidos asesinan a sus compañeros y profesores.

Estos han sido algunos de los ataques más grandes en la historia de Estados Unidos:

1. En 1991 Texas vivió una enorme masacre. George Hennard arremetió con su carro en la fachada de una cafetería y abrió fuego en contra de los comensales. Después se suicidó.

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2. La gente de Colorado jamás olvidará que en 1999, Eric Harris y Dylan Kelbold masacraron a sus compañeros y a un maestro en su escuela secundaria de Columbine.

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3. En Virginia no dejan de recordar a Seung-Hui Cho, que en 2007 llegó a la Universidad Estatal de la ciudad y mató a 32 personas. Después se quitó la vida.

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3. El 03 de abril de 2009 en Nueva York, Jiverly Wong disparó contra un grupo congregado en un centro comunitario de migrantes, matando a 13 personas antes de suicidarse. El mismo año, el psiquiatra militar Nidal Malik, abrió fuego sobre 43 personas, de las cuales mató a 13.

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4. El mundo entero no olvida que en la mañana del 14 de diciembre del 2012 en Connecticut, cuando Adam Lanza entró a la habitación de su madre, le disparó 4 tiros a la cabeza, robó sus armas, su auto y se dirigió a la escuela Sandy Hook, donde le quitó la vida a 20 niños y 6 adultos. Después se disparó.

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5. Los trabajadores de una organización que trabaja con personas discapacitadas en San Bernardino, California, jamás borrarán de su cerebro la celebración del 2015. Syed Rizwan Farook, uno de sus compañeros, junto a su mujer Tashfeen Malik, mataron a 14 personas y dejaron a 20 heridas.

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6. Era la discoteca gay del momento. Pulse en Orlando, Florida, estaba con su capacidad al máximo cuando entre la música se escuchó el estruendo de uno de los ataques más mortíferos de la historia en la zona: Omar Mir Seddique Mateen abrió fuego ante un centenar de personas. 50 personas murieron y 53 quedaron heridas.

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7. Ni en los conciertos se salvan de vivir la amargura: En 2017, con un arsenal de guerra desde una habitación del piso 32 del hotel Mandalay Bay en Las Vegas, Stephen Paddock asesinó a 53 personas que disfrutaban de un concierto de música country.

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8. El Día de San Valentín los alumnos de la escuela estatal de Parkland en Florida, se preparaban para celebrar, pero Nikolas Cruz tenía otro plan para ellos: abrió fuego con un rifle semiautomático. 17 personas murieron y 14 resultaron heridas.

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Ayer los estudiantes de una escuela en Maryland, pensaron que quizás su final sería dentro del establecimiento: Austin Wyatt de 17 años, comenzó un tiroteo que dejó 2 heridos, un agente del establecimiento hirió al atacante que murió horas más tarde por las heridas de bala.

Entre 1966 y el 2012 se desarrollaron 90 tiroteos masivos en Estados Unidos, lo que representa casi un tercio de todos los ataques de este tipo a nivel mundial. Lo peor de todo es que la lista sigue en aumento, y miles de vidas inocentes viven con miedo. 

¿Cuantas vidas más necesita el parlamento en Estados Unidos, para frenar esta ola de matanzas que tiene al pueblo estadounidense atemorizado todo el tiempo?

Parte de la lista de fallecidos en la matanza de Parkland/Autor Desconocido, ayúdanos a encontrarlo

Los jóvenes estadounidenses crearon un movimiento a favor de tener más control con la portabilidad y compra de armas en Estados Unidos. “El objetivo es juntarnos y decir: ya es suficiente, no podemos tener más tiroteos en escuelas, no podemos perder más amigos”, le dijo Kai Koerber (16) a la BBC, cuando iba junto a una caravana de estudiantes a exigir un cambio en la ley, que Donald Trump se niega a modificar.

La agencia Reuters/Ipsos hizo una encuesta que revela que el 71% de los ciudadanos en Estados Unidos que votó en las pasadas elecciones, están a favor de modificar las reglas sobre posesión de armas. Sin embargo las propuestas de regulación se quedan estancadas en el parlamento debido al lobby de quienes reivindican el derecho constitucional a tener armas. 

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Los adolescentes alzaron la voz y crearon una nueva iniciativa con los hashtag #NeverAgain -Nunca más en español- o #MeNextYoElPróximo-, que busca regular la tenencia de armas en el país. Ya no quieren más muertes, ya no quieren salir con miedo a las calles.

Entre lágrimas el pequeño Samuel Zeif (sobreviviente de la matanza en Florida) dijo en una reunión en la Casa Blanca con Donald Trump que no puede entender “por qué todavía puedo ir a una tienda y comprar un arma de guerra (…) ¿Cómo no paramos esto después de Columbine? ¿Después de Sandy Hook? No dejemos que esto vuelva a suceder, por favor”.

AP Photo

En la misma reunión con los alumnos de la secundaria Marjory Stoneman Douglas de Florida donde murieron 17 personas, Donald Trump sugirió que armar a los profesores de las escuelas es una opción para evitar tiroteos en las escuelas. 

“Si ustedes tuvieran maestros expertos en armas de fuego ellos bien podrían poner fin al ataque rápidamente”, expresó.

¿Será esta la solución? Creo que ese camino no es el correcto.

Australia ha sido una de las naciones que quiso poner fin a las matanzas. En 1996,  Martin Bryan fue el autor de uno de los tiroteos más mortíferos y sangrientos en la historia del país. 35 personas fallecieron y 23 quedaron heridas. Bryan está cumpliendo sus infinitas condenas perpetuas actualmente. 

Rápidamente el país tomó cartas en el asunto, para que algo así no volviera a ocurrir. ¿Por qué no mirar otras naciones que sí cuidan a sus ciudadanos?

John Howard, el primer ministro del país en esos años, impulsó una ley que dificultaba la posesión de un arma de fuego.

El 85% de los habitantes apoyó la moción. El parlamento encontró otra forma de hacer al porcentaje restante, se uniera al plan: a los dueños de armas de fuego se les pagó para que las entregaran al estado. En total el gobierno gastó 350 millones de dólares con lo que obtuvieron la nada despreciable cifra de 643mil armas.

Así se veían las armas amontonadas:

AP Photo

La Revista de la Asociación Médica Estadounidense, explicó años más tarde que Australia no volvió a experimentar un tiroteo masivo fatal en el que 5 o más personas hayan sido asesinadas desde  1996. Sí, el plan de John Howard funcionó.

¿Qué espera Estados Unidos para cambiar la ley?

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