Por Valentinne Rudolphy
11 septiembre, 2015

Tomaré mi destino con mis propias manos.

¿Cuántas veces te has quedado esperando un cambio, un gran momento, y sientes que nunca llega? Pasa tanto tiempo que comienzas a desechar las ideas que tenías, y pensar que simplemente hay cosas que no son para ti. Pues, sí, puede ser el caso. Pero piensa un segundo y sé honesta contigo misma, eso que deseas ¿lo has intentado encontrar tú?

Cuando has tenido una posibilidad, ¿has probado ser tú la que toma el toro por las astas?

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@forget_theworld.

Si tú. Con tus propias manos, por tus propios medios. Hay ciertas cosas que están fuera de nuestro alcance, y por las que debemos ser pacientes. Todo depende siempre del proceso que estés viviendo, de esa etapa que estés atravesando en el momento. Y en tu corazón sabes cuándo es que solo debes esperar, aprender y enfocarte en otras cosas, y cuando es que tú sí puedes crear tu propio cambio.

Y cuando esas oportunidades se presentan, ¿por qué esperar? ¿Por qué quedarse sentada de brazos cruzados, viendo cómo ciertas cosas de tu vida recaen en la responsabilidad de otros? Si realmente eres de armas tomar, no te dejarás vencer. No hoy, no nunca.

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@forget_theworld.

Porque hay momentos en los que si nos quedamos esperando por siempre, no pasará nada. En los que hay que presionar, y hacerlo también con nosotras mismas. Muchas cosas, si dependen de otros, puede que nunca cambien. Que nunca lleguen a ser de la manera que esperas, o que deberían ser. Depender de otros es a veces necesario, pero puede ser también desesperante.

Si está en tus medios, en tu capacidad, a tu alcance: ve por ello. Puede que la solución que esperes nunca llegue a ti, así que es momento de pensar y actuar – el destino que tú quieres ya te está esperando.