Por Luis Lizama
8 septiembre, 2020

Es un ejemplo de que hasta lo más feo puede transformarse en un paraíso.

Las transformaciones son posibles. Por muy mal que parezca, feo que luzca u oscuro que esté, siempre se podrá mejorar. Así ocurrió con el vertedero más grande del mundo, ubicado en la ciudad de Nueva York (Estados Unidos). Pasó de ser un basural a un paraíso.

Gracias al enorme trabajo de organizaciones sin fines de lucro y funcionarios del Estado, se concretó un largo proceso de transformación. Ahora luce espectacular, siendo incluso tres veces más grande que Central Park y sin rastros de lo que fue en su pasado. 

Antes:

FBI estadounidense

Después:

Instagram Freshkills Park

Fue un trabajo de décadas, con muchos involucrados. Habían montones de basura enterrada, ya que el vertedero había funcionado por años, con olores y montículos de desechos.

Hace algunos años el (ahora ex) alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg había prometido crear el parque, dando el puntapié inicial. En 2001 el vertedero dejó de funcionar y rápidamente los funcionarios del departamento de saneamiento visualizaron el parque, trabajando en la descontaminación.

Organizaron un concurso para su diseño y planificar absolutamente todo. Pasaron los años y el trabajo continuaba, hasta que finalmente está listo para abrir sus puertas. 

Entre las muchas cosas que debieron hacerse para concretar este sueño, están el traer tierra desde Nueva Jersey, instalar un sistema de extracción de metano, con animales de por medio, que además alimentaba de energías algunas casas del sector. 

Se plantó césped nativo y llevaron aves como el gorrión saltamontes, oriundo del país.

Incluso ahora se puede navegar en las aguas del parque.

El lugar donde alguna vez hubo 150 millones de toneladas de basura ahora es un paraíso de la naturaleza. Pero tranquilos, porque todavía no está operativo en su totalidad. Se hará en diferentes fases, abriendo poco a poco y mejorando cada día.

A través de las redes sociales del parque pueden observarse todos los avances del proceso. Desde cuando era un basural hasta hoy que es un parque verde. 

Este es un claro ejemplo de que hasta lo más horrible puede transformarse en algo hermoso.

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