Por Constanza Suárez
4 octubre, 2018

“Me obligó a pintarle una calavera con huesos en sus mejillas”, contó la mujer que hacía de payaso. Y dio un importante mensaje.

Desde una temprana edad, a los niños se les enseña a ajustarse a las injustas normas de género. Que las cosas de color rosado son femeninas y las azules masculinas, que los niños juegan con autos y las niñas con muñecas. Y quien se salga de aquellas leyes establecidas, podría sufrir los más grandes castigos sociales como el aislamiento o el bullying. Solo por ser diferente. Algunas veces todo se puede salir de control por esta arcaica concepción.  

Una mujer llamada Sandra, utilizó su cuenta de Twitter para compartir una triste experiencia que tuvo que vivir en su trabajo, como payaso y pinta caras de niños, respecto a los nefastos estereotipos de género.

Durante un picnic, un niño de cuatro años le pidió que le pintara una mariposa azul en la cara, pero su madre intervino y le prohibió ese diseño. “Él no quiere eso”, exclamó y le pidió a Sandra que le pintara algo más “masculino”.

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“Un niño de 4 años me pidió que le pintara una mariposa azul en su cara. Entonces su mamá me dijo: “no eso no es lo que él quiere”

De hecho le preguntó al padre del niño si le gustaría que le pintaran una mariposa a su hijo y respondió que no. Esto alentó a Sandra a expresar su opinión sobre lo que les sucede a los niños que se avergüenzan de que les gusten las cosas “femeninas” y que se vean obligados a ser hiper-masculinos.

Sandra explicó que la mujer estaba “muy asustada de que su hijo quisiera una mariposa que me obligó a pintarle una calavera con huesos en sus mejillas”.

La chica no quiso rendirse y le preguntó al niño si aún quería una pequeña mariposa y la madre intervino.

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“Cuando terminé la calavera, le dije al niño “¿también quieres una pequeña mariposa?” Él asiente. Mamá interrumpe: “no me preguntaste”.

Pero Sandra no pudo más y simplemente lanzó una bomba. La madre no contuvo su ira.

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“Dije en mi voz más educada de “jódete”: “Oh lo siento, pensé que era para Él. “Soy su madre. Me tienes que preguntar”, dijo ella.

Entonces Sandra dice enojada a la madre: “Lamento que se haya avergonzado de querer compartir la alegría que es el milagro y la maravilla de la naturaleza”. Y luego comentó algunos pensamientos respecto a esta situación:

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“Pero cuando un niño quiere disfrutar algo por su belleza, les dicen que no es para ellos. No en esta casa. No en esta familia”

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“Le estamos enseñando que la ira y la violencia son lo único que pueden experimentar. Que valorar la belleza y la elegancia es vergonzoso”.

Claro, como era de esperarse, la madre fue hasta el jefe de Sandra para quejarse por lo ocurrido. Pero bueno, al menos esta chica tuvo el coraje y valor para enfrentarla, intentando desarmar el machismo que destruye la sociedad. Finalmente una tarea de todos.

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