En la Escuela Alemania de Valparaíso, en Chile, el docente Jorge Miranda trata de una manera novedosa y simpática a sus alumnos del 4ºB, quienes han mostrado mejorías tras esta pedagogía.

Nunca se ha dicho que enseñar es fácil. De hecho, en ocasiones  llegar a ser muy desgastante. Estar a cargo de educar a una docena de niños, y todos con una personalidad, conducta y necesidad diferente, es un trabajo realmente complicado y en el que se requiere una dedicación ejemplar.

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Como la que tiene el profesor Jorge Miranda, quien lleva 13 años como docente de la Escuela Alemania de Valparaíso, en Chile, siendo además un ex alumno de ella. De hecho, fue en ese recinto educativo donde conoció su amor por la pedagogía. Cuando a través del ejemplo de un profesor que lo marcó desde pequeño, quiso seguir sus pasos, ayudando y buscando entender a sus estudiantes.

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Por ello, terminando la educación escolar, sin dudarlo se matriculó en la carrera de pedagogía, para seguir los pasos de su maestro. Logró terminarla y cuando recibió su titulo, se dirigió hacia su querido profesor de la niñez para entregarle una copia de su título. Él le había prometido convertirse en profesor y el cartón que certificaba sus estudios era la mejor prueba de aquello.

Posteriormente además se especializó en el folclor, formando y apoyando diversos grupos folclóricos de niños, llegando a crear su querido grupo Alemaru en la Escuela Alemana.

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De su profesor no solamente sacó su vocación, sino que también mucho de su amistosa pedagogía. Que lo hizo convertirse además de un profesor respetado, en un referente y amigo para sus estudiantes.

Y esta pedagogía se explica de mejor manera con el video de a continuación, en el que le da la opción a sus estudiantes de saludarlo estrechando las manos, chocándolas o simplemente, con un abrazo.

 

 

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