Por Luis Lizama
24 febrero, 2020

El nacimiento es un momento único y lleno de alegría, al menos en la mayoría de los casos. Isabela no parecía muy feliz de nacer, todo lo contrario, salió de la panza con una mirada de furia para el médico.

En la vida hay momentos muy especiales, pero el nacimiento de un bebé es único, especial e irrepetible. Los padres se desmayan, los niños y madres lloran y se respira un ambiente de alegría. Eso ocurre generalmente, pero en otras ocasiones las risas abundan, como en este caso.

Esta bebé recién nacida llegó al mundo con una gran cara de enojo. Lejos de salir gritando, llorando y alegre, salió con una mirada de furia para el doctor. Al parecer, quería seguir durmiendo. 

Rodrigo Kunstmann

El fotógrafo Rodrigo Kunstmann se dedica a capturar bellas imágenes en hospitales y clínicas donde nacen muchos bebés. Se trata de un instante único, donde todos los sentimientos humanos afloran, desde el llanto hasta la alegría. 

El jueves 13 de febrero, Rodrigo tuvo que fotografiar el parto de la pequeña Isabela Pereira de Jesús, quien nació por cesárea en el hospital de Río de Janeiro (Brasil).

Rodrigo Kunstmann

Generalmente los bebés hacen su entrada en medio del llanto, confirmando el buen funcionamiento de sus pulmones, cuerdas vocales y otro órganos, pero en el caso de Isabela no fue así.

Para la risa de todos los presentes, salió en silencio y con el ceño fruncido, los médicos tuvieron que provocarle el llanto y comprobar su buen estado de salud.

Sólo estaba un poco enojada por interrumpir su descanso.

Rodrigo Kunstmann

“Abrió mucho los ojos y no lloró, hizo una cara malhumorada. Cuando lo publiqué, pensé que podría convertirse en un meme, pero siempre es una cuestión de suerte”.

Comentó Rodrigo, el autor de la graciosa fotografía.

Daiane y Renato son los padres de la pequeña. Según relataron a Lad Bible, el embarazo tuvo algunas complicaciones. Isabela no fue planificada y recién supieron de su llegada a las 5 semanas. De hecho les habían informado de un aborto espontáneo, pero afortunadamente su embarazo fue de lo más tranquilo.

“Ella siempre arruga su frente cuando cambia pañales y amamanta. Se suponía que Isabela nacería el día 20, pero eligió su día ya mostrando su personalidad”.

Dijo Renato, el padre de Isabela, al medio G1.

Sin dudas Isabela tendrá una divertida anécdota para contar a sus hijos, siendo bautizada como la bebé que nació enojada.

¡Bienvenida a este mundo, pequeña!

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