Por Alejandro Basulto
31 mayo, 2021

Con 44 años, Sean O’ Sallaigh decidió llevar a su mamá Mary O’Niel, de 83 años, lejos de Irlanda para escapar del invierno. Sin embargo, terminaron conociendo Sudáfrica, Italia y Nepal. Además que ella mejoró durante el viaje.

En el 2013, el irlandés Sean O’ Sallaigh, recibió en su en ese entonces residencia en Roma, una de las noticias más tristes y preocupantes que le puede llegar a un hijo. Su querida madre, Mary O’ Niel, de 77 años en ese momento, había sido diagnosticada con Alzheimer. Pero lejos de rendirse, decidió acompañarla y hacerla feliz durante su enfermedad.

Fue así como en el año 2018 llegó el invierno a Irlanda y en búsqueda de hallarle un escape a esos fríos y nublados días, decidió sacarla del país e ir con ella de viaje.

Sean O’Sallaigh / Instagram

Sin embargo, a pesar de que Sean nunca tuvo en sus planes recorrer casi medio planeta, fue tanta la felicidad de su mamá en el tiempo que estuvieron fuera de Irlanda, que se entusiasmó y juntos recorrieron varios países. Pasearon por las arenas de Sudáfrica, subieron las montañas de Italia e incluso pudieron asistir a un festival de colores en Nepal.

Sean O’Sallaigh / Instagram

Pero claramente uno de los hechos más impresionantes durante el largo viaje que emprendieron, fueron las mejorías médicas en Mary. Debido a que la anciana madre de Sean empezó a caminar y hablar de nuevo a medida que recorrían nuevos lugares que no conocían.

“Pensé que la enfermedad de Alzheimer era solo un declive, pero cuando llegamos a Nepal, ella comenzó a recuperar capacidades (…) El neurólogo me dijo que las personas positivas y felices se vuelven más felices a medida que avanza la enfermedad de Alzheimer (…) Tenía razón: mamá parecía volverse más joven y se mantuvo feliz (…) Tenía planeado volver después de un par de meses (…) Hacía calor y ella podía salir mucho (…) Caminábamos por el lago y veíamos a los niños jugar. Venían y se sentaban con nosotros en los cafés y hablaban con ella todo el tiempo y ella con ellos (…) Los niños le cepillaban el pelo (…) La llamaban abuela y ella les decía ‘namaste’ a todos”.

– dijo Sean O’ Sallaigh a Daily Mail

Sean O’Sallaigh / Instagram

Todo partió cuando en el año 2018 la familia empezó a discutir sobre trasladarla a un hogar de ancianos. Algo que a Sean n0 le gustó, por lo que tomó el asunto en sus propias manos y la llevó a Nepal para luego recorrer otros lugares. No quería dejarla sola con las enfermeras, a pesar de que era consciente de lo independiente que ella ha sido a lo largo de su vida. Ya que por ejemplo, cuando él era joven, ante el alcoholismo y la violencia de su papá, ella le pidió que a su en ese entonces marido, que se fuera.

Sean O’Sallaigh / Instagram

Él se fue y vivió ella como mamá soltera, aún en una época en la que eso era muy mal visto en las mujeres, teniendo que luchar mucho para salir adelante. Por eso y más, Sean siempre se ha sentido agradecido por lo que su anciana madre ha hecho por él, llevándola después también a su hogar en Italia. Estuvieron en su departamento en Roma y después siguieron recorriendo otros rincones de ese país hasta llegar a Umbría, viviendo ambos en las montañas con un amigo, debido a que ella tuvo una decaída.

“Ella reconoció a Roma porque la había llevado a mi apartamento muchas veces (…) Había restaurantes favoritos para visitar y pequeñas iglesias que le encantaban (…) Ella pensó que las vacas y cabras con cascabeles alrededor del cuello eran divertidísimas (…) Todos los que conoció en Italia hablaron con ella y querían darle un beso, a ella le encantó” 

– contó Sean O’ Sallaigh

Después de cinco meses se dirigieron a Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, y a pesar de que a Mary la enfermedad y los años cada vez la debilitaban más, Sean siempre se preocupó de asegurarse que ella disfrutara los países y culturas nuevas que estaban conociendo. Para que lo ayudara con los cuidados de su mamá, decidió contratar a una cuidadora llamada Gloria, con quien Mary se llevaba muy bien. Le hacía una trenzas pequeñas y encantadoras que a la madre de Sean le fascinaba.

Sean O’Sallaigh / Instagram

“En enero de 2019, llevamos a mamá a la playa y disfrutó poniendo los dedos de los pies en la arena y viendo a los niños jugar (…) Al final, a veces me llamaba papá y yo me sentía como un padre (…) Tuve que poner mi vida en espera para cuidarla así, pero también me dio mucho (…) Tuve que renunciar a una relación porque no podía darles a ambos la atención que necesitaban, y ella tenía que ser mi prioridad en ese momento (…) La gente pensó que sería una carga, pero nunca lo fue (…) Le di una muñeca y ella le hablaba y jugaba con ella; pensó que era un bebé de verdad. Si se ponía nerviosa, sacaría al bebé (…) El amor incondicional es algo que no se recibe a menudo, y ella siempre lo dio, a pesar de que tuvo una vida difícil”.

– declaró Sean

Lamentablemente, Mary murió el 24 de mayo del 2019 en Sudáfrica, tras una infección en el pecho. A Sean le gustaba mucho pasar el tiempo con ella en los últimos años, a pesar de que tuvo que dejar de lado su compañía de viajes, Angel Tours y rompió con su pareja para poder dedicarle más tiempo a su madre.

“Me siento terriblemente triste porque mi familia no volvió a verla, pero no pudieron ayudar a cuidarla, y ella necesitaba estar segura y feliz”, concluyó aún llorándola, pero satisfecho por todo lo que pudo hacer por ella.

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