Por Antonio Rosselot
13 octubre, 2017

“Creo que yo y mi “pequeño yo” nos habríamos llevado bastante bien”, dice Conor. ¡La foto del tren casi ni se nota!

Ah, la tecnología…así como antes uno debía hacer todo el proceso de revelado de la fotografía, en un cuarto oscuro con luces rojas y una serie de líquidos bastante tóxicos, ahora Photoshop nos permite modificar las fotos a destajo: agregarle o quitarle elementos, borrar esa arruga de tu frente que tanto te molesta o quitarte unos kilos de encima.

Y bueno, también puedes hacer tus propios memes. Pero éste no es el caso.

Conor Nickerson, un fotógrafo de Montreal, revisó y digitalizó una serie de fotos de su infancia, comprendida entre 1997 y 2005, y les incluyó una foto suya actual para así crear un irreal montaje, pero muy auténtico a la vez.

Mientras estaba mirando fotos antiguas de mi familia, me pregunté cómo se vería si montara mi imagen actual en ellas (…) Junté todos los sombreros y playeras viejas que pude encontrar, e hice mi mejor esfuerzo por incluirme en esos momentos de mi infancia que, fuera de las fotos mismas, sólo existen como un recuerdo lejano.

Conor Nickerson en su Facebook

El fotógrafo cuenta que su principal desafío fue que la calidad de las fotos nuevas y antiguas fuera idéntica. “Tuve que difuminar, remarcar y quitarle el ruido a las fotos, para que se vieran como si fuesen más antiguas”, cuenta.

Y ahora, sin más que agregar, ¡les dejamos algunas fotos del proyecto de Conor!

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Conor Nickerson

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Conor Nickerson

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Conor Nickerson

4.

Conor Nickerson

5.

Conor Nickerson

El hecho de haber editado yo mismo las fotos y de haberlas mirado detenidamente por un largo tiempo le quita un poco del “factor sorpresa” al proyecto, pero ver el resultado final con todas las imágenes juntas es definitivamente loco. Creo que yo y mi “pequeño yo” nos habríamos llevado bastante bien.

Conor Nickerson en su Facebook

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