Por Luis Lizama
18 mayo, 2020

A pesar del distanciamiento social, se las arregló para disparar amor y hacer reír a todo el mundo.

Las medidas de seguridad impuestas para frenar el avance del COVID-19, deben ser respetadas. No importa quién seas, el virus no distingue clases sociales, religiones o géneros, simplemente te infecta e invade. En ese sentido, el distanciamiento social y confinamiento han resultado ser de las pocas medidas efectivas. Todos han debido adaptarse, incluso el simpático protagonista de esta historia.

Es un ingenioso y creativo sacerdote de Detroit (Estados Unidos), que se las arregló para repartir bendiciones a la distancia y agua bendita en una pistola de juguete. Nada lo detendrá en su misión de acercar a Dios a las personas. Claro, sus buenas intenciones se agradecen, pero por sobre todo el respetar las medidas de seguridad. ¡Además de hacer reír a todo el mundo!

Facebook St. Ambrose Parish

El divertido hecho ocurrió para las celebraciones de Pascua de abril, desde entonces su gracioso método se hizo viral e incluso se transformó en «meme».

Su nombre es Tim Pelc y es padre católico. Es tremendamente querido por su comunidad y, ahora, un reconocido cómico.

Twitter @tripgore

Su fama se incrementó aquella tarde, cuando disparaba agua bendita y mojaba a sus feligreses, todo para proteger sus tradicionales canastas de comida.

Eso ocurrió al final, pero todo comenzó con la triste noticia del confinamiento e imposibilidad de hacer su evento religioso.

«La idea original era hacer algo por los niños de la parroquia. Estaban listos para tener una Pascua diferente a las anteriores, así que pensé, ¿qué podemos hacer para respetar todos los protocolos de distanciamiento social? «.

Comentó el sacerdote Pelc a BuzzFeed News.

Larry Peplin

Su gran iniciativa terminó con usuarios haciendo «memes» sobre él, poniéndolo en famosas películas y explicando que «Es la ley de Internet, cuando una foto se hace viral, debe terminar en un meme».

El sacerdote terminó siendo parte del elenco de «El bueno, el malo y el espíritu santo».

Facebook Parroquia de San Ambrosio

El sacerdote Pelc tiene 70 años y lleva 30 liderando la parroquia de Detroit, así que es bastante conocido y querido.

Antes de dar pie a su creatividad, consultó con un amigo médico para ver si era realmente seguro. Cuando tuvo la certeza, agarró los guantes, la mascarilla, la protección facial, la pistola de agua y el agua bendita. Ya estaba listo para repartir bendiciones.

Larry Peplin

Su popularidad lo tomó por sorpresa, pero está feliz de que su mensaje haya sido escuchado.

«No solo es seguro, es divertido, y la gente vino con sus hijos. El sol había salido. Tuvimos una buena participación. Era una forma de continuar una antigua costumbre y la gente parecía disfrutarla.

Fue una buena noticia y la gente estaba de humor para algo así».

Comentó el divertido sacerdote a medios locales.

Como sea, sus buenas intenciones y respeto por las normas de seguridad le han valido el cariño de todo el mundo.

Su linda acción es para aplaudir y felicidad ¡Gracias!

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