Por Luis Lizama
15 julio, 2020

Las agresiones al personal de salud no son un hecho aislado. Algunos creen que ellos propagan el virus y no valoran el tremendo esfuerzo que hacen en la «primera línea» del combate contra el coronavirus. Esto tiene que detenerse.

El coronavirus mantiene al mundo entero bajo alerta sanitaria. La salud de muchísimas personas se ha visto afectada, pero ese no es el único problema.

Los profesionales de la salud son reconocidos en todo el mundo. Ellos están trabajando directamente con el virus, exponiéndose cada día, arriesgando sus vidas y con largos turnos, todo sea para ayudar a los demás. Sin embargo, en algunos lugares son víctimas de agresiones y la ignorancia de quienes los creen responsables de propagar el COVID-19. 

«Ser médico se ha vuelto un delito», reclama el hijo de un doctor que fue agredido en México. No es el único, pues ya se reportan varios casos. Es indignante. Esto tiene que detenerse.

Te dejamos el video de su testimonio:

Hace algunas semanas reportábamos del lamentable episodio que vivió una enfermera, a quien le arrojaron un café  hirviendo, por pedir el estacionamiento reservado para ambulancias.

Al mismo tiempo otro profesional recibía flores y amenazas en Colombia.

Esta vez fue el turno de una familia completa en Michoacán (México), según reportan diversos medios locales. Fueron víctimas de amenazas y agresiones por «culpa» de su padre médico. Reclamaban que había inyectado veneno a un paciente de pulmonía, quien falleció poco después. 

Imagen referencial – Pixabay

Salvador publicó su testimonio en YouTube, donde varias personas se compadecían de su situación. No es justo, no es válido y es un tremendo error. Cualquier agresión es condenable.

“Hoy nos tocó ser testigos de la estupidez y de la ignorancia de la gente de nuestro querido México. Hoy salimos huyendo del pueblo de Paracho porque nos golpearon y nos tocó ver cómo una profesión tan noble, que es el ser médico, se ha convertido en un delito en este país”.

Comenta Salvador en el video difundido.

Luego de ser violentados, decidieron abandonar la ciudad. Lamentable.

No fue un altercado menor, ni una discusión. Fueron casi 20 personas que llegaron a «linchar» a esta familia.

Captura de pantalla (YouTube Vicente Rodríguez te informa)

Salvador les dijo que su padre no estaba, cuando comenzaron a insultarlo. Lo agredieron, le rompieron la nariz y recibió una golpiza. Afortunadamente personal policial estaba cerca del lugar y llegó para detener el altercado.

Imagen referencial – Pixabay

Lo que originó este lamentable hecho fue que el paciente fallecido, que presentaba neumonía atípica, recibió una inyección de dexametasona, un antinflamatorio. Lo llevaron al hospital, para realizarle los exámenes de coronavirus correspondientes, pero falleció en el transcurso. Decidieron culpar al médico. 

Sin dudas es un acto reprochable, pues nada justifica una agresión. El personal de salud está dispuesto para ayudar y colaborar con las personas, no para ser juzgado de esta manera. Esperamos que esto se detenga, ellos merecen homenajes, no insultos.

 

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