Por Alejandro Basulto
16 noviembre, 2020

Melissa Connelly creció como testigo de Jehová y ahí le enseñaron que había que odiar la homosexualidad. Lo que ella era.

Ser una persona LGBTIQ sigue siendo sumamente difícil para muchos en el mundo. Todavía existen prejuicios, odio y leyes desfavorables para quienes son homosexuales, bisexuales y transgénero. Y eso lamentablemente lo tuvo que vivir Melissa Connelly desde muy joven. Una afroamericana lesbiana, que creció en una familia testigo de Jehová, donde le enseñaron a odiar a la homosexualidad. Tenía que odiar el pecado y amar al pecador, pero esto último significaba dar un “amor duro”, que incluía dolorosos castigos que no podía imaginar.

Melissa Connelly

Así creció, mintiéndose así misma, como cuando no podía admitir que amaba a quien era su compañera de secundaria y su mejor amiga. La llegó a besar, porque era lo que ansiaba. Pero se volvió a mentir después, creyendo que eso no le hacía lesbiana. Fue de esa manera que llegó a la universidad, donde se besó con su amiga Ashley, quien vivía en una habitación en el mismo pasillo de su dormitorio, bajo la excusa de que a su novio le parecía sexy. Estaban borrachas y se besaban. Sin embargo, ese momento fue un punto de inflexión. No le bastaba solo besarla, quería hacer más cosas con ella. Lo que conllevó que saliera corriendo de la habitación de su novio, terminara con él, se cambiara de dormitorio y que al final de año, se mudara a casa.

Melissa Connelly

“Un año después, fui al primer bar gay con la única amiga lesbiana que tenía. Después de todo, ¿qué soy si no una amiga solidaria? Como era de esperar, más tarde se convirtió en mi primera novia. Aunque había terminado de mentirme a mí misma, no había terminado de mentirles a mis padres. ¿Cómo te preparas para poner todo tu mundo patas arriba? Respuesta: Cuando no está listo, no lo está. Les dije a mis padres que mi primera novia era mi amiga. Cuando sospecharon de cuánto tiempo pasábamos juntas, inventé a su novio ficticio que estaba en el ejército. Les dije que estaba sola. Les dije que usaba camisas de niño, ¡porque eran cómodas!”

– contó Melissa Connelly en Love What Matters

Melissa Connelly

Después llegó el día que finalmente le tuvo contar la verdad a sus padres. Ella le preguntó sobre su orientación sexual como lesbiana y Melissa asintió. Y lloró, porque tenía miedo y también porque se sentía aliviada de por fin poder sincerarse. Luego sus padres llamaron al comité judicial de los testigos de Jehová (los ancianos) quienes le volvieron a preguntar sobre su “estilo de vida alternativo” y ella otra vez dijo que sí. Ellos le dijeron que podían ayudarla a encontrar el camino correcto si ella estaba dispuesta a arrepentirse, pero Melissa se negó. “Cuando me encuentre con Dios, si lo peor que hice fue amar a alguien, lo arreglaré cuando llegue allí”, fue lo que les dijo. Anunciarían públicamente su expulsión el jueves siguiente, en cinco días más.

Melissa Connelly

Rápidamente esta orgullosa mujer lesbiana empezó a comprar cosas para prepararse para vivir por su propia cuenta. Compró platos, cubiertos, utensilios para la limpieza y más. Las escondió el sótano, esperando el momento en que sus padres le echarían. Fue expulsada de los testigos de Jehová y posteriormente ese mismo día en la noche, la echaron de la casa a las dos de la mañana. Se sentó afuera con solo su teléfono celular en mano. Las llaves de su auto estaban dentro de lo que fue su hogar. Posteriormente llegó un cerrajero a cambiar las cerraduras de su casa. Lo que significó que ella no tuviera casa durante una semana.

Melissa Connelly

“Mentiría si te dijera que salir del armario es fácil. Estaría mintiendo si dijera que lo manejé bien. Esos primeros años fueron duros. Extrañaba la seguridad de mi religión, extrañaba a mi familia y, más que nada, extrañaba ese sentido de pertenencia. Luché contra la depresión y la ansiedad, pero tuve la suerte de obtener la ayuda que necesitaba. Una noche en mi punto más bajo, durante una pelea con mi novia, salí de la carretera con mi novia en el auto. Fallamos por poco un árbol y cuando tiró el auto en el estacionamiento, salté del auto y salí corriendo a través de un área boscosa, llorando. Lloré por mi mamá, lloré por una versión de mí misma que estaba perdiendo y lloré porque pensé que Dios me había abandonado. Mi novia y la policía me encontraron en las escaleras de una iglesia cercana, orando por perdón. Por suerte no me arrestaron pero comencé a ver a un terapeuta al día siguiente”

– narró Melissa Connelly

Melissa Connelly

Unos días antes, su mamá la había llamado para que fuera a buscar sus cosas, que las había dejado en el camino de entrada. Fue la última vez que habló con ella en años. Mientras que ir con una terapeuta fue la mejor decisión que pudo haber tomado. Aprendió a aceptarse y a amarse a sí misma, además de que encontró una nueva y más sana relación con Dios. Encontró la paz. La que después se hizo aún más alegre cuando conoció a su actual esposa, Kim. Con quien primero se vieron en Bumble, pero no hubo mucho tiempo. Sin embargo, semanas después se encontraron en un evento LGBTQ + en Stonewall Sports Cleveland, y ahí fue todo distinto. Kim era nueva en Cleveland, ya que ella venía de Filadelfia. Así llegó a ese evento, en el cual Melissa era parte de la directiva de la organización sin fines de lucro que lo organizó.

Melissa Connelly

“Cuanto más nos conocíamos, más me di cuenta de que todas las cosas con las que luché al crecer eran cosas que teníamos en común. Las dos somos mujeres de color que crecimos en un hogar religioso. Ambos sabemos lo que es tener padres que no nos apoyan. Ambos sabemos lo que es luchar para salir del armario a costa de perder a la familia. Pero como fanáticas de Harry Potter que crecieron leyendo sobre un niño que vivía en un armario, ambos creemos en la magia. Encontramos esa magia en la otra. Kim me propuso matrimonio en Navidad de 2019”

– escribió Melissa

Melissa Connelly

Hoy ambas son felices juntas, y esta orgullosa mujer afroamericana lesbiana, no puede estar más contenta de las decisiones que tomó en su vida, para así llegar a estar en la actualidad con Kim. Cada vez que toma la mano de su esposa, sabe que el amor seguirá ganando. Su boda fue inolvidable y los días que la han seguido, también.

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