Por Andrea Araya Moya
10 octubre, 2019

El hombre le dio más de 2 mil dólares con la condición de que ella le enviara fotos de sus pies 🤔

Muchas veces pensamos que ojalá un día llegue alguien y nos diga: «hey, aquí tienes dinero para que lo gastes en lo que quieras», pero claro, sólo ocurre en los sueños o en los pensamientos que tenemos durante el día. Pero para una chica de Inglaterra ese sueño fue realidad y no sólo para ella, sino que para 15 amigas más.

Hace meses Amy Williams, una chica de 21 años, tiene un intercambio con un hombre llamado «Richard», con quien hizo un trato que a muchos tiene sorprendidos. Le aceptó una tarjeta de crédito completa con más de 2 mil dólares para gastar en lo que quisiera a cambio de enviar fotos de sus pies al denominado «Sugar Daddy».

Amy, con tarjeta en mano, invitó a 15 amigas a comprar ropa online en la tienda Missguided. Ni una de ellas lo podía creer.

«El ‘sugar daddy’ de Amy acaba de invitar a todas las chicas a comprar ropa jaja»

-Una de las amigas en Twitter

Deadline News

El grupo de amigas compró desde chaquetas hasta pantalones, vestidos, calcetines, entre otras cosas. Y el pedido fue tan grande que la misma marca se sorprendió con todo lo que habían comprado gracias al «sugar daddy» de una de ellas.

«El sugar Daddy de Amy trabaja duro, pero Missguided trabaja más duro. Estamos regalando a un grupo de chicas toda su lista de deseos. Comenta a continuación por qué deberíamos elegirte a ti y a tu equipo».

¡Compraron muchísima ropa!

Deadline News

Amy había hecho el acuerdo con Richard luego de escribir en Twitter asegurando que «no tenía dinero» y que necesitaba «un ‘sugar daddy'». De inmediato Richard le envió un mensaje ofreciéndole dinero a cambio de fotos de sus pies.

Y ante la oportunidad ella no pudo negarse.

«Pensé que estaba hablando en broma, ya que hay muchas personas falsas, así que dije dinero primero, y él me envió una de sus tarjetas de crédito y me dijo que me comprara algo, así que lo hice y funcionó»

-Amy Williams a Daily Mirror.

Cuánta fortuna, ¿no?

Imagínense comprar toda esa ropa porque un extraño quiso darte su dinero.

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