Por Felipe Hernández
18 marzo, 2016

El estudio que necesitas para convencer a tu mamá.

A pesar de ser parte de muchas culturas, los tatuajes por alguna extraña razón siguen siendo vistos como algo malo. No por todo el mundo, pero muchas personas se niegan a creer lo contrario. Si eres un amante de los tatuajes, entonces déjame decirte que te traigo algo así como buenas noticias. Aunque lo más seguro es que tu mamá no piense lo mismo, ni tampoco toda la gente que disfruta de criticar tus tatuajes. Entérate de por qué, a continuación:

Las personas con una gran cantidad de tatuajes pueden desarrollar mejores respuestas por parte de su sistema inmune.

Al menos cuando se trata de conseguir aún más tatuajes. Según un estudio publicado por el American Journey of Human Biology, el proceso de tatuado podría estimular el funcionamiento del sistema inmune a ser mucho menos propenso a infiltrar futuras patologías. Algo parecido a la forma en que actúan las vacunas.

El estudio fue realizado con una pequeña muestra de personas, por lo que sería demasiado apresurado saltar a sacar conclusiones, pues fueron 29 personas que ayudaron entregando muestras de saliva antes y después de ser tatuados, de los cuales 9 lo hacían por primera vez.

Estas muestras de saliva fueron analizadas para estudiar sus niveles de inmunoglobulina A, un anticuerpo presente en porciones de nuestro sistema respiratorio y gastrointestinal, así como también cortisol, una hormona relacionada con las respuestas del sistema inmune ante el estrés.

Existe evidencia que permite demostrar que el cuerpo humano puede ser entrenado para responder de cierta forma ante situaciones de estrés.

La inmunoglobulina A forma parte de las principales defensas del organismo ante infecciones comunes, como los resfriados. Y los resultados mostraron que el nivel de este anticuerpo en la saliva de las personas que recibían su tatuaje por primera vez bajaba mucho más, en comparación a quienes ya poseían una gran cantidad de tatuajes.

Esto sugeriría que las personas con mayor “experiencia de tatuajes” podrían tener sistemas inmunes que están mucho mejor acostumbrados a soportar tales niveles de estrés. Lo que no significa que tienes que salir a llenarte el cuerpo de tatuajes para no volver a enfermarte más.

El primer tatuaje es en realidad el que más debilita tu cuerpo, no solo hiriéndote, sino también extenuándolo al punto de dejarlo más propenso a otros riesgos.

Es algo parecido a lo que pasa cuando ejercitas en el gimnasio. La primera vez que lo haces tu cuerpo queda completamente destruido por el esfuerzo, pero, a medida que vas avanzando, repitiendo la misma rutina a través del tiempo, tu cuerpo finalmente se acostumbra. Luego del estrés al que es sometido, vuelve a encontrar el equilibro.

Pero sólo para que quede claro: los resultados no son capaces de comprobar que llenarte de tatuajes puede mejorar la respuesta de tu sistema inmunológico a los riesgos. Sobre todo teniendo en cuenta que fueron estudiadas sólo unas pocas sustancias de las muchas involucradas en el proceso inmunológico del cuerpo humano.

¿Es posible que exista una explicación científica a la creencia de algunas culturas de que las personas con tatuajes son las más saludables?

Esto podría ser cierto, pero sólo porque también cabe la posibilidad de que las personas con tatuajes ya sean más saludables. No a causa de sus tatuajes, sino porque sus organismos responden mejor a la cicatrización. Se recuperan más rápido del estrés y han tenido mejores experiencias anteriores con los tatuajes.

Puede que, de una vez por todas, los tatuajes logren sacarse de encima el estigma negativo que tienen, pero tendremos que esperar para saberlo.

Puede interesarte