Por Constanza Suárez
2 septiembre, 2020

Jake McPherson logró confesar su verdad después de casarse y tener hijos, pero no fue hasta este año que su papá se enteró. Aunque lo repudió, vive más tranquilo.

La familia de Jake McPherson asistía a una iglesia fundamentalista cuando él era pequeño. En aquella sesiones religiosas predicaban que Dios amaba a todos, excepto a los homosexuales. Al escuchar todo este discurso, el entonces niño supo que nunca podría decir que él era gay. “No hubo salvación para mí. No había amor para mí”, escribió en su texto llamado “Tengo 57 años y mi padre me rechazó por ser gay” para The Huffington Post

Entonces pasaron los años y Jake prefirió guardar su secreto. “Lamentablemente, estaba tan asustado y reprimido que honestamente no entendía lo que estaba pasando en ese momento, pero ahora solo puedo sonreír ante mi ingenuidad. Si lo hubiera sabido entonces, no estoy seguro de cómo habría reaccionado”, comentó. 

Jake McPherson

Guardar un secreto de esta envergadura es muy duro y Jake no era la excepción. Así que comenzó a beber para dejar de preocuparse por su sexualidad. “Había encontrado la serenidad, pensé. Pero lo que realmente me dio el alcohol fue una nueva forma de seguir reprimiendo mi sexualidad, una nueva forma de esconderme del mundo y convencerme de que no podía ver quién era yo en realidad”, explicó en su texto para el sitio estadounidense. 

Alcancé el peak de la represión cuando me casé con una mujer. Sinceramente la amaba. Ella era y sigue siendo una mujer maravillosa. Vivimos juntos durante muchos años y criamos a tres hijos, mientras yo seguía bebiendo. Y beber. Y beber. Me sentí miserable, y en algún momento, los martinis simplemente ya no traían alegría o paz, real o fingida”, continuó. 

Jake ya no soportaba lo que vivía: años de alcoholismo sumado a una sexualidad reprimida. Entonces supo que debía terminar con toda aquella mentira. Era momento de vivir como merecía y en 1998, cuando tenía 35 años, decidió confesar que era homosexual a él primero y luego a su esposa. En el 2000 se separaron. 

Jake McPherson

“Mi esposa reaccionó con amor y me dijo que me encontrara. No se lo dije inmediatamente a nuestros hijos, ya que en ese momento aún eran muy pequeños”, contó. 

En 1999 se unió a Alcohólicos Anónimos y ya todo mejoraba. Incluso conoció el drag y desarrolló su alter ego, Miss Constance Havoc. En 2001 le confesó la verdad sobre su sexualidad a su madre y ella se horrorizó. “Siempre asumí que le dijo a mi papá, pero nunca le pregunté directamente. Durante los últimos 19 años, nunca pensé que mi papá no supiera que yo era gay”, contó Jake.

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McPherson nunca pensó que su mamá le había ocultado la verdad a su padre. No fue hasta el 2020 que la verdad le “llegó” cuando se unió a Facebook. En enero llamó a Jake para hablar de su sexualidad y le dijo: “Tu madre y yo no podemos tolerar eso. No volverá a contactarnos de ninguna manera”.

“Mi corazón latía más fuerte de lo que imaginaba. Mi visión se volvió borrosa. Sentí que me atacaban físicamente. Antes de que terminara la llamada, mi padre agregó: “¿Me estoy expresando perfectamente?” Le dije que sí y colgué.  Ahí estaba yo, repudiado a la edad de 56 años porque soy gay”, confesó Jake. 

A pesar de que fue difícil para Jake procesar esta nefasta respuesta, tuvo pesadillas y volvió a Alcohólicos Anónimos, conoció a un nuevo hombre, está feliz con su trabajo y se siente en “equilibrio”. 

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“Al final, mis hijos han sido la clave para empezar a sanar. Esta experiencia ha dejado en claro que tengo una relación con cada uno de ellos que no puede romperse con nada que mis padres hayan hecho o puedan hacer en el futuro. Mis hijos me aceptan por completo y me siento agradecida de poder compartir mi vida, y quién soy realmente, con ellos. Les hablo de los hombres con los que salgo. Me han visto actuar como drag. Y me alegra decir que también me cuentan sobre sus vidas. No nos juzgamos y nos tenemos en la más alta estima”, sentenció.

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