Por Constanza Suárez
30 enero, 2019

Pensó que había golpeado el pie en una roca enorme, pero cuando miró más de cerca, notó que era algo distinto. El pequeño estaba enterrado ahí.

Pasear por algún bosque o parque, siempre es una buena idea. Además de escapar del ajetreo diario de la ciudad, es excelente para despejar nuestras mentes. Los árboles, el aire, la bella vista, de seguro tranquilizará tu cuerpo y mente.

También puedes captar hermosas postales, por eso nunca olvides llevar tu cámara fotográfica o tu celular. La verdad es que no se sabe con que te podrías encontrar.

Sid Saunders, un anciano de East Sussex, Inglaterra paseaba por un bosque local cuando de repente casi tropieza evitando un charco. Pensó que había golpeado el pie en una roca enorme, pero cuando miró más de cerca, notó que era algo distinto. Ese objeto misterioso era digno de retratar con su cámara fotográfica.

Sid Saunders

El objeto lucía como una pieza de hormigón, muy corriente, pero al mirarla de cerca, notó que tenía algo escrito sobre ella. Resultó ser una lápida con un mensaje y fecha grabada. Si lo pensamos, nada muy extraño, pero ¿por qué alguien enterraría un cuerpo en medio de la nada? Este no era un cementerio, ni nada por el estilo, era un parque.

Sid pensó que sería buena idea dejarla ahí y volver al día siguiente para limpiarla con cuidado, contó a The Dodo.

Después de sacar el musgo y la tierra, descubrió que alguien había enterrado a su conejo hace 130 años. Era un animal especial, porque logró vivir 13 años. Por lo general los conejos no sobrepasan los 10 de vida.

Sid Saunders

Dulcemente, los dueños de Duchie le compraron una lápida personalizada cuando murió. Las mascotas son familia, después de todo.

La tierra donde está enterrado el conejito solía ser parte de una finca privada en el siglo XIX, contó Saunders, por lo que es probable que el conejo perteneciera a quienquiera que viviera ahí. El área de bosque ahora se conoce como Marline Wood, que está lleno de senderos donde las personas disfrutan caminando y tomando fotos en la naturaleza.

Sid Saunders

Mientras que la familia de este conejito sigue siendo un misterio, una cosa es cierta: ellos lo cuidaron y quisieron mucho.

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