Por Antonio Rosselot
17 noviembre, 2017

Ya ni siquiera recuerdo por qué.

Un estudio realizado por la Universidad de Toronto, y publicado por el periódico especializado Neuron, señaló que las memorias fotográficas están completamente sobrevaloradas. Y paradójicamente, una mente olvidadiza es sinónimo de una mente inteligente. Sí, como leíste: las personas que generalmente olvidan las cosas tienen tendencia a ser más inteligentes que el resto.

A partir del estudio, los investigadores Paul Frankland y Blake Richards postulan que el funcionamiento principal de la memoria se relaciona con optimizar las decisiones inteligentes, lo que hace que nos aferremos a la información valiosa y olvidar lo que no es tan relevante. Uno de los estudios de Frankland, hecho con ratones, arrojó que cuando se forman nuevas células cerebrales en la zona del hipocampo, los recuerdos y conexiones antiguas son borrados completamente.

Sabemos que el ejercicio incrementa el número de neuronas en el hipocampo, pero esas neuronas son justamente las que almacenan los detalles de tu vida que no importan tanto, y que podrían estar privándote de tomar buenas decisiones.

Blake Richards en Neuron

Me imagino que ya empezaste a pensar en esa escena de Intensa Mente, esa gran película de Pixar, en donde las memorias antiguas de Riley se van desvaneciendo ya que no tienen la capacidad de hacerle espacio a las memorias nuevas. Y si lo pensamos bien, es algo bastante lógico, ¿no?

Otra duda que surge inmediatamente es, ¿De qué manera podría sernos útil el ser olvidadizos? A priori no tiene sentido, pero hay una explicación. Nuestros cerebros olvidan los detalles específicos sobre ciertos eventos del pasado, pero sí retienen el mismo evento de una manera más general. Y se piensa que esto nos permite poder resumir mejor nuestras experiencias pasadas.

En resumen, el hecho de olvidar cosas de vez en cuando es sinónimo de que nuestro cerebro está haciendo lo que siempre debió hacer.

Si bien ahora tenemos varios respaldos de nuestra memoria en las computadoras, celulares y agendas, tenemos que estar constantemente ejercitando nuestras mentes para que este proceso se mantenga intacto.

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