Por Monserrat Fuentes
6 junio, 2018

Desde que se subió al bus y vio a la gente en los asientos, supo que tenía que llegar a este extremo.

El transporte público no siempre es el más cómodo, por ejemplo, subir al autobús justo a la hora de mayor congestión es uno de los peores momentos de día, todo está abarrotado, no hay asientos disponibles y el tráfico hace que el vehículo ande más lento. ¿Qué es único que puede hacer que el viaje sea más ameno en esos casos? Conseguir un asiento.

En mi país le decimos “velocirraptors” a la señoras que corren en el transporte público para conseguir un lugar, muchas veces te empujan y pasan a llevar, pero eso a ellas no les importa, solo tiene la mente en el asiento.

Esa técnica es efectiva para ellas, sobre todo porque en su mayoría son personas adultas de más edad, pero ¿qué pasa cuando eres joven y de verdad quieres ir sentado?

Aquí un claro ejemplo a lo que me refiero.

Una chica encontró la solución perfecta.

La  mujer sube al autobús luciendo muy sexy con un pequeño short y crop top, se para junto a un grupo de gente, pero ninguno parece tener la intención de ceder el lugar.

Captura de pantalla
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De improviso se lanza al suelo y se mueve como su estuviera convulsionando, lo que inmediatamente crea una reacción de pavor y repudio en la gente, tanto que salen corriendo dejando los puestos varios.

Captura de pantalla
Captura de pantalla
Captura de pantalla
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En cosa de segundos, la chica se para como si nada y se sienta en uno de los lugares vacíos con una expresión triunfante en el rostro.

Debo agregar que me llama enormemente la atención que ninguno de los pasajeros ofreciera ayuda y en vez de eso saliera corriendo, si hubiese sido un ataque de verdad no quiero ni imaginar que hubiese pasado. Bueno, lo importante es que la chica logró lo que quería.

Mira aquí cómo ocurrió todo.

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