Por Isidora Fuenzalida
12 noviembre, 2020

Dos viajeros que visitaban Kamataka (India) se vieron obligados a retroceder: los llamaron para limpiar lo que habían tirado. Las autoridades quieren hacer respetar el medio ambiente.

En Kamataka, un estado al suroeste de la India, intentan mantener sus calles y barrios limpios. Las ciudades de todo el país tienen una reputación bastante pobre. Sin embargo, las ganas de la mayoría de ellos, de cuidar el planeta y no acumular basura, es grande.

A pesar de que las autoridades incentivan a las personas a que no contaminen y limpies sus calles, hay algunos que son incorregibles y no entienden. Ninguna de las campañas de sensibilización con el medio ambiente, anuncios o carteles son suficientes para cambiar sus hábitos y tomen conciencia del daño que están haciendo, solo a su ciudad, sino al mundo.

RailYatri

Madikeri es una parte del distrito de Kodagu en el estado de Kamataka. Este lugar es conocido como Coorg y es un famoso punto turístico en el estado. Muchos viajeros de todo el país visitan la zona por sus hermosas colinas. El lugar está cubierto de plantaciones de café y jardines de cardamomo. Al ser un atractivo turístico, las autoridades intentan mantenerlo limpio.

Sin embargo, debido al poco entusiasmo de algunos para colaborar con la causa, a veces, las medidas drásticas han sido la única alternativa. En este caso, el Secretario General de la Asociación de Turismo de Kodagu, Madetira Thimmaiah, ha puesto un cartel muy alto para hacer que la gente se dé cuenta de las consecuencias de la basura pública.

Bengaluru Mirror

El 30 de octubre, Thimmaiah iba por la carretera rumbo a su casa y vio cajas de pizza botadas en la calle. Al ver esto, sintió que sus esfuerzos por mantener limpia la zona no valieron la pena. Se bajó del auto y, mientras hurgaba en la basura, encontró el número de teléfono de los viajeros que habían tirado las cajas. Amablemente los llamó y  les pidió que se devolvieran a recoger todo lo que habían tirado. A los minutos, los viajeros se vieron obligados a retroceder 80 kilómetros para limpiar.

REUTERS

Luego de lo ocurrido, se lanzó una campaña en los medios de comunicación social de Madikeri y el dúo de viajeros se quedó avergonzado. Comenzaron a recibir cientos de llamadas sobre la basura que habían tirado en la carretera. Aprendieron la lección y al parecer, entendieron que estaban haciendo un daño al medio ambiente.

 

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