Por Laura Silva
21 octubre, 2015

Conoce el mundo de posibilidades que se abre ante ti al ser madre primeriza

1. Desorden: permitido

No tendrás tiempo como antes, y entre hacer algunas cosas a medio terminar, y limpiar la cocina, de seguro elegirás lo primero. Habrán cosas por todas partes y algún olor poco grato dando vueltas. Pero no importa, de a poco te acostumbrarás.


2. Tienes pase libre siestas

Todo momento en el que duerme tu bebé podría ser provechoso en muchos sentidos. El primero que se te viene a la mente es dormir. Déjame decirte que es un derecho, en especial cuando estás en reuniones familiares y alguien más lo mece o lo cuida. Confiarás en los brazos de cualquier persona para entregarte sin pudor a Morfeo.

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Robert Lang

3. Puedes llegar tarde

A todo. No importa lo que sea, siempre pasará algo: se te olvidará una de las 1.000 cosas que tienes en el bolso de bebé, o llorará más de la cuenta, quién sabe. Antes podías llegar tarde, pero no era la idea. Ahora tienes el permiso social para hacerlo, así que deja de estresarte. Nadie te regañará por haber estado cambiando un pañal.


4. No tienes por qué cocinar para otros

Ya estás haciendo un gran trabajo al encargarte de alimentar a un ser humano en especial, ¿o no?

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Maya Klyam

5. A cierta hora, puedes ser la reina de la casa

No importa que sea a las 1:00 a.m. En ese minuto en que alcanzas a sentarte o tirarte en la cama, tienes la potestad y derecho de poder tener el control remoto, y de elegir los ingredientes de la pizza que pediste porque ya no dabas más. Todo se trata de igualdad.


6. No siempre lucirás radiante

Pero cuando esto suceda, recuérdate a ti y al resto: acabas de traer una hermosa vida al mundo. Ya eres genial.

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Marcipan Foto

7. Estas exenta de culpas

No importa si no contestaste el teléfono y nunca respondiste la llamada. Tampoco si no revisaste el correo, aunque venga una invitación de matrimonio o una citación judicial (sería bueno revisarlo). Ni importa si no contestaste los mensajes de felicitaciones de Facebook. Puedes hacerlo, pues estás muy ocupada con tu bebé. Luego, podrás responder.


8. Soñar es gratis

Y tú puedes soñar con cómo será tu cuerpo cuando lo “recuperes” y pierdas los kilos que la nueva criatura te ha dejado por ahí. No importa si no sucede realmente, en tu cabeza es algo real y por ende puedes comprar algunas prendas para tu clóset.

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@CosmopolitanLife

9. Puedes hablar como bebé

De hecho, lo más probable es que inventes tu propio dialecto especial con tu bebé, totalmente nuevo y desconocido. Y lo practicarás todos los días. Para ti tendrá sentido.


10. No tienes que ser una “súper mujer”

De hecho, ya lo eres. No te preocupes. No debes recordar todo, y habrán cosas que como mamá nueva no sabrás y te equivocarás por la falta de sueño y el cambio de vida. Todo es accesorio, realmente lo importante es que estés bien.

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